26 de abril 2012 - 00:00

Por seducir a extremistas, “Sarko” causó ira en el sector de centro

París - El esfuerzo de Nicolas Sarkzoy por conquistar a los votantes de ultraderecha le generó una dura réplica del excandidato centrista François Bayrou, a cuyos electores también debería seducir el presidente para tratar de llegar con chances al balotaje del 6 de mayo.

En un encendido mensaje que causó estruendo cuando ambos candidatos en liza, Sarkozy y el favorito François Hollande, definen su estrategia, Bayrou consideró «ofensivo» que el actual presidente haya asimilado a sus electores a los de Marine Le Pen, líder del extremista Frente Nacional, quien realizó una excelente elección el domingo, con el 17,9% de los votos.

«Las declaraciones de Nicolas Sarkozy confundiendo los electores que han votado por mí con los de Marine Le Pen son absurdas y ofensivas», declaró Bayrou, que cosechó el 9,1% en el primer turno, un porcentaje apetecible para el presidente.

Sarkozy, segundo en la primera vuelta con el 27,18% de los apoyos detrás del 28,63% de Hollande, profundizó desde el domingo propuestas de alto impacto en contra de los inmigrantes irregulares y a favor de valores tradicionales, las «raíces cristianas» y la familia de Francia.

En una entrevista a la prensa regional del este del país, el candidato a la reelección había dicho ayer que «las preocupaciones de los electores de François Bayrou y las de los del Frente Nacional son las mismas, aunque los caminos sean diferentes». De ese modo, trató de resumir el arco al que debe seducir bajo un mismo paraguas. Se sabe que los electores del izquierdista duro Jean-Luc Mélenchon (11% el domingo) y de otros trotskistas no votarían por Sarkozy.

En otro gesto significativo, Bayrou emitió una carta en la que definió que «durante años, nuestro país ha estado definido por la violencia en el comportamiento y las palabras, la guerra entre campos y una actitud complaciente hacia los extremos».

Al mismo tiempo, Sarkozy se vio condicionado por derecha. Marine Le Pen le pidió al jefe de Estado y a la cúpula de la oficialista Unión por un Movimiento Popular (UMP) que se definan sobre si, en caso de tener que optar entre el Frente Nacional (FN) o el Partido Socialista (PS) en algunos distritos en las elecciones parlamentarias de junio, lo harán por el primero. «Ambos deben indicar claramente si llamarán o no a votar socialista en los distritos en los que el FN se encuentre frente a los socialistas» en el balotaje de las parlamentarias, declaró Le Pen. Hollande viene enfatizando la necesidad de una reforma fiscal que penalice a los más ricos y negociar nuevas metas y plazos en las instituciones europeas para fijar objetivos de crecimiento. El postulante dejó claro incluso que discutirá la agenda de Angela Merkel, de excelente sintonía con Sarkozy.

De algún modo, el presidente del Banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi, pareció avalar al socialista cuando mencionó ayer «un pacto de crecimiento» europeo.

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