1 de junio 2010 - 00:00

Postergaron por tres semanas el cierre del canje

Amado Boudou y Nicola Stoch.
Amado Boudou y Nicola Stoch.
El Ministerio de Economía decidió postergar hasta el 22 de junio el cierre de canje de deuda, que originalmente estaba pautado para el 7. La decisión, comunicada ayer por la tarde, se tomó ante la necesidad de darles más plazo a los inversores minoristas para que se decidan y, al mismo tiempo, apostar a una mejora en el clima de los mercados.

De la misma manera, la colocación del bono Global 2017 seguirá abierta hasta ese plazo. Economía busca u$s 1.000 millones con este nuevo título, pero la caída de los bonos y la suba del riesgo-país impiden acceder a financiamiento a tasas razonables. La operación se mantiene en suspenso y ahora dependerá de un gran repunte financiero la posibilidad de acceder a este fondeo en los mercados internacionales.

Con este cambio, los inversores tendrán otras tres semanas para definirse. Habría nuevos viajes del equipo económico a Europa para tener nuevas reuniones con grupos de bonistas, especialmente en Italia. De hecho, Amado Boudou aseguró que la postergación se tomó tras un pedido de la Asociación de Bancos Italianos (ABI) y del organismo regulatorio de ese país (Consob).

Esta semana venía muy complicada para mantener contacto con bonistas, ya que Boudou está viajando a Corea del Sur para participar de la reunión de ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del G-20. Por lo tanto, prácticamente se había quedado sin tiempo para mantener nuevas reuniones con inversores que siguen indecisos.

La primera fase del canje estuvo reservada para inversores mayoristas. El cierre fue a mediados de mayo y el monto de las ofertas presentadas ascendió a u$s 8.532 millones, poco más del 45% de lo que se busca renegociar.

Pero en las últimas jornadas comenzaron a llegar las propuestas de los bonistas más chicos, lo cual elevó el grado de aceptación a unos u$s 9.100 millones, mucho más cerca del 50%. Pero Economía precisa recibir por lo menos unos u$s 2.000 millones adicionales de bonos en default para conseguir el 60% de adhesión.

Uno de los atractivos de la oferta para los inversores minoristas es que podrán elegir bonos a la Par, que no tienen quita de capital nominal. En total, hay u$s 2.000 millones de estos títulos, aunque la cifra generó críticas de Nicola Stock, representante de la Task Force Argentina, la entidad de mayor peso entre los «holdouts» italianos. Según sus estimaciones, el monto de la deuda en mano de pequeños ahorristas por lo menos duplica esos u$s 2.000 millones.

Otro de los atractivos es que los intereses vencidos entre 2005 y 2009 serán pagados en efectivo, mientras que para los grandes fondos ese pago será a través de un Global 2017.

Para los pequeños inversores, en definitiva, la oferta tiene un mayor valor que para los grandes fondos de inversión. Pero aun así, la caída de los bonos y el cupón PBI generó una fuerte reducción del precio de la propuesta, desde u$s 56 a unos u$s 50. Boudou apuesta a que una recuperación de los títulos argentinos le devuelva el atractivo a la oferta y se llegue sin inconvenientes a aceptación mínima del 60%.