El MiG-29 fue abatido cuando sobrevolaba Yenakievo, localidad natal del derrocado presidente Víktor Yanukóvich y uno de los principales bastiones rebeldes en la región de Donetsk. "Seguramente fue derribado por un sistema de misiles Buk", aseguró Vladímir Selezniov, vocero militar ucraniano, al diario digital Ukraínskaya Pravda. Se trata del mismo aparato con el que a mediados de julio fue derribado el avión de Malaysia Airlines con 298 pasajeros a bordo. Mientras tanto, las feroces municiones de la artillería del ejército ucraniano comenzaron a caer sobre el centro de Donetsk, transformada por los militantes separatistas prorrusos en su bastión. Uno de esos proyectiles impactó en un hospital, y mató al menos a una persona.
Mientras las tropas ucranianas intentan dominar en una especie de "operativo pinza", Donetsk y Lugansk, la tensión seguía siendo alta en la frontera con Rusia, que nuevamente fue acusada por Kiev y sus aliados occidentales de entregar armas y municiones a los separatistas. La OTAN teme que bajo la apariencia de una "misión de paz", Moscú envíe sus propias tropas al territorio ucraniano, y en los últimos días ha denunciado un aumento "peligroso" de soldados rusos en la frontera, que ahora sería de 20.000, 8.000 más que en a mediados de julio.
Debido a la postura inamovible de Moscú ante la crisis, EE.UU. y la UE impusieron sanciones económicas que fueron respondidas con medidas similares por parte del presidente Vladímir Putin (ver pág. 7).
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Anders Fogh Rasmussen, que estuvo ayer en Kiev en una visita oficial, instó al Kremlin a "dar un paso atrás" y quitar sus fuerzas militares de la frontera bajo el riesgo de sufrir "sanciones económicas aún más profundas".
| Agencias ANSA y EFE |


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