18 de julio 2012 - 00:00

Régimen sirio agrupa fuerzas en Damasco para la batalla final

Imagen de edificios dañados y escombros en un barrio de Homs, uno de los enclaves más castigados por el conflicto.
Imagen de edificios dañados y escombros en un barrio de Homs, uno de los enclaves más castigados por el conflicto.
Damasco, Beirut y Jerusalén - El dictador sirio Bashar al Asad está trasladando sus fuerzas militares hacia Damasco, en el marco de una cruenta batalla por la capital de Siria, al punto de que menguó las posiciones en la estratégica región del Golán, en la frontera con Israel.

«Al Asad retiró muchas de sus fuerzas de la meseta del Golán hacia las zonas de conflicto» en el interior del país, informó a diputados el jefe de los servicios de Inteligencia militar israelí, Aviv Kochavi. «No teme a Israel en este momento y quiere sobre todo incrementar sus fuerzas alrededor de Damasco», explicó a parlamentarios.

Los insurgentes luchan contra las tropas del régimen en la capital siria desde el domingo, mientras crecen los indicios de que podría entrar en estampida el régimen de Al Asad, vigente desde 1971, primero con el padre, Hafez, y desde 2000 al mando de Bashar.

El jefe de los servicios de Inteligencia militar de Israel, oficialmente en guerra con Siria, estimó que el país árabe se está «iraquizando», con una fragmentación en sectores controlados por diferentes grupos militares o tribales y «una afluencia de militantes de Al Qaeda y de la yihad (guerra santa) mundial hacia Siria».

En esa línea, el ministro de Información sirio, Omran Zoabi, aseveró que las tropas oficiales «enfrentaron» a grupos armados «infiltrados» en Damasco.

En este contexto, el general Manaf Tlass, el oficial de mayor rango en desertar del Ejército sirio y considerado cercano al presidente Al Asad, pidió ayer desde París una «transición» en su país, y responsabilizó al régimen de la crisis. «Deseo vehementemente que la sangre deje de derramarse y que el país salga de la crisis mediante una fase de transición constructiva que garantice a Siria su unidad, su estabilidad y su seguridad, así como las aspiraciones legítimas de su pueblo», escribió Manaf Tlass.

Si cae Al Asad, sería el quinto dictador desplazado desde el inicio de la revuelta árabe-musulmana a fines de 2010. Hasta ahora, fueron derrocados regímenes en Túnez, Egipto, Libia y Yemen.

«La cuenta regresiva ha comenzado y los rebeldes iniciaron su batalla por liberar Damasco», aseveró el comandante del rebelde Ejército Sirio Libre Abú Omar, mientras continuaban los enfrentamientos por tercer día consecutivo en una serie de distritos al sur de la capital. Una declaración del ESL aseguró que el Ejército rebelde estaba lanzando una ofensiva a gran escala, apodada «el volcán de Damasco y los terremotos de Siria en respuesta a masacres y crímenes brutales» cometidos por el régimen.

Desde el domingo, fuerzas gubernamentales combaten con los rebeldes atrincherados en el distrito sureño Al Tadamón, al sur de Damasco, y Al Midan, cerca del centro de la ciudad.

«En las últimas 48 horas se registra una escalada de violencia», con atentados y enfrentamientos armados «en un radio de cuatro kilómetros del hotel (Damas Rose) en el que están los observadores de Naciones Unidas», dijeron fuentes cercanas a los veedores. «Desde ayer sentimos explosiones y continuos disparos», precisaron las mismas fuentes.

En los enfrentamientos en varias provincias de Siria murieron ayer cerca de 50 personas, según fuentes insurgentes. La organización opositora Observatorio Sirio de los Derechos Humanos contabilizó 28 civiles y adversarios al régimen muertos, así como 14 soldados de las tropas del Gobierno.

Además, ocho personas murieron en los enfrentamientos en las calles y por disparos de francotiradores en la capital, Damasco. La mayoría de las víctimas se produjo en el barrio de Al Kabun, donde habría sido derribado un helicóptero militar, según fuentes rebeldes.

Algunos residentes en la capital comenzaron a abandonar la metrópoli, buscando refugio en centros vacacionales. «Decidí partir con mis hijos a Bloudan, porque sentimos que la situación al interior de la capital se está deteriorando», apuntó Ihab.

La escalada de Damasco se produjo mientras en Pekín y Moscú el mediador guineano Kofi Annan y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, intentaban superar el veto de China y Rusia a aplicar sanciones más fuertes contra Siria.

Antes de una sesión del Consejo de Seguridad sobre Siria programada para hoy, Annan aseguró tras las reuniones mantenidas en Moscú, que confía en que se llegue a un acuerdo en ese cuerpo, a pesar de que las posturas en los frentes diplomáticos permanecen enfrentadas.

Pekín afirma que «China puede jugar un rol importante» en alcanzar un acuerdo para un acercamiento internacional a la crisis siria.

Entretanto, autoridades iraquíes anunciaron que recibieron los cuerpos de 21 de sus ciudadanos muertos en Siria en los seis días previos. Se trata de la primera vez que Bagdad anuncia el fallecimiento de iraquíes desde que comenzó el conflicto el año pasado en Siria.

Agencias DPA, ANSA y AFP,

y Ámbito Financiero

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