Renunció el juez que atormentó al PT de Dilma

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B rasilia - El presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño, Joaquim Barbosa, el primer juez negro que presidió esa corte y quien dirigió el histórico juicio por corrupción contra la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT), anunció ayer su retiro del cargo.

En un sorpresivo anuncio, Barbosa dijo a sus compañeros del STF (corte suprema) que se irá a finales de junio por motivos personales. "Me aparto no sólo de la presidencia, sino también del cargo de ministro", agregó.

En su breve discurso, sostuvo que tuvo "la felicidad, la satisfacción y la alegría de componer esta corte en lo que tal vez sea su momento más fecundo, de mayor creatividad e importancia en el escenario político-institucional del país". El juez, que sufre de un problema en la columna que lo obliga muchas veces a dar sus discursos de pie, aseguró que explicará su decisión en el "momento oportuno".

Barbosa, de 59 años, también informó su decisión al jefe del Senado, Renan Calheiros, y a la mandataria Dilma Rousseff en un encuentro reservado, informó la oficina de la Presidencia. Fue nominado como ministro del STF en 2003 por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En 2012 asumió la presidencia del cuerpo y fue el relator del proceso conocido como "juicio del siglo", en el que se juzgó a altos dirigentes y legisladores del gobernante PT por su participación en una red que pagaba sobornos a congresistas a cambio de su apoyo a los proyectos del Gobierno y que culminó con el arresto del exjefe del Gabinete Civil, José Dirceu; y el expresidente del partido, José Genoino, entre otra veintena de políticos, bancarios y empresarios.

El juicio convirtió a Barbosa en una estrella y muchos especularon con que fuera candidato a un cargo político en los comicios de octubre próximo, incluso hubo llamados para que aspire a la presidencia del país.

El retiro del STF reavivó esas expectativas, pero es demasiado tarde para registrarse como candidato para las elecciones de este año. De acuerdo con la legislación, debería haber renunciado seis meses antes del turno electoral. El miembro más antiguo del alto tribunal, Marco Aurelio Mello, hizo alusión durante la sesión de ayer al desempeño de Barbosa como relator del juicio del siglo. "Fue relator de una acción importantísima en que el STF reafirmó que la ley es ley para todos indistintamente. Acabó por revelar que un proceso en sí no tiene forma, tiene contenido", dijo.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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