10 de marzo 2011 - 00:00

Resabios de Mubarak: choque religioso deja 13 muertos

Manifestantes anti-Mubarak se siguen congregando en la histórica plaza Tahrir de El Cairo. Ayer fueron atacados por esbirros del régimen depuesto.
Manifestantes anti-Mubarak se siguen congregando en la histórica plaza Tahrir de El Cairo. Ayer fueron atacados por esbirros del régimen depuesto.
El Cairo - Resabios de la era Mubarak perviven en Egipto. Trece personas murieron y 110 resultaron heridas ayer en enfrentamientos entre cristianos coptos y musulmanes, al tiempo que en la plaza Tahrir militantes pro democracia fueron atacados por cientos de esbirros favorables al exrégimen.

En los enfrentamientos más sangrientos desde la caída Mubarak, al menos ocho de los muertos eran coptos y cinco musulmanes, según informó la Fiscalía General. Aun cuando la calma era la tónica general, ayer era visible una amplia presencia militar en las barriadas afectadas por los disturbios.

Los enfrentamientos se desataron cuando más de un millar de cristianos coptos se congregaron en el barrio de viviendas precarias Manshiyet Naser para protestar por la quema de una iglesia en el sur de El Cairo la semana pasada.

Los manifestantes ocuparon una de las calles principales impidiendo la circulación, y fueron atacados por los residentes de las áreas cercanas. Varios de ellos iban armados con cuchillos. También emplearon cócteles incendiarios contra los manifestantes pacíficos.

Los disturbios se propagaron por otros barrios y fueron quemadas en total 15 viviendas y casas de coptos. Los militares detuvieron a 15 personas por tenencia ilegal de armas y daños a la propiedad privada y pública, indicó la fiscalía general. Los cristianos, que representan entre el 6% y el 10% de la población del país, afirman ser discrimina-dos y acosados. El enfrentamiento con ellos por parte de supuestos musulmanes radicalizados y a la inversa fue una escena que agitó durante su reinado de tres décadas Mubarak para imponer mano dura.

Por otro lado, en la plaza Tahrir, epicentro de la sublevación, volvieron los enfrentamientos cuando esbirros pro Mubarak atacaron decenas de ciudadanos para pedir reformas. «Pudimos repelerlos con palos y piedras», indicó Muez Mohamed, un opositor.

Acusación

La Hermandad Musulmana, la principal agrupación opositora del país, acusó a los partidarios de Mubarak de atizar la violencia e instó a los egipcios a «apoyar a las Fuerzas Armadas y al Gobierno para que puedan cumplir los compromisos de la revolución».

Mientras que los militares dirigen el país y supuestamente se encargan de organizar elecciones, la estabilidad política es frágil. Los activistas democráticos permanecen movilizados y han forzado al nuevo régimen a desprenderse de funcionarios mubarakistas, incluido el ex primer ministro Ahmed Shafiq, que fue reemplazado por Esam Sharaf, popular entre los jóvenes.

Los choques de ayer estallaron cuando se encontraba en estudio una ley para penalizar la incitación al odio, incluso con la pena de muerte, indicó la televisión egipcia.

En un encuentro, el consejo militar instó a los ciudadanos a mantenerse unidos y advirtió en contra del caos «que amenaza la seguridad nacional, especialmente con la existencia de fuerzas extranjeras que apuntan contra la estabilidad y seguridad del país». La agencia estatal de noticias no dio precisiones sobre esa referencia.

Los egipcios se habían mostrado orgullosos de la solidaridad entre cristianos y musulmanes exhibida durante la revolución que derrocó a Mubarak el 11 de febrero y se esperanzaron con que la revuelta había enterrado otras tensiones.

Agencias EFE, AFP, DPA y Reuters

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