11 de octubre 2012 - 00:00

Reservas del BCRA, clave del proyecto

El Presupuesto nacional 2013 seguramente pasará a la historia por haber sido el que le abrió al Gobierno, por lo menos por primera vez en la última década, la posibilidad de usar las reservas del Banco Central para cubrir gasto. Hasta ahora el menú incluía el pago de deuda con organismos multilaterales de crédito y, sumada más tarde, la facultad de cancelar vencimientos a bonistas. Pero en la ley de leyes enviada al Congreso queda claro que, más aún en un año electoral, el Central será auxilio frente una caja que aparece cada día más floja.

Así el proyecto autoriza la realimentación del Fondo de Desendeudamiento con u$s 7.967 millones de reservas del BCRA. Su destino queda claro en el articulado: estará destinado «en la medida que ello disminuya el costo financiero por ahorro en el pago de intereses» a la cancelación de deuda con bonistas y en el caso de registrarse excedentes, éstos podrán aplicarse a financiar gastos de capital. En primer lugar debe recordarse que de acuerdo con el crecimiento de la economía que el Gobierno termine reconociendo para este año dependerá el pago del cupón atado al PBI que deba cancelar en 2013. De ese número se supone que pueden quedar hasta u$s 4.000 millones libres de este Fondo de Desendeudamiento. Si a esa disponibilidad se la cruza con la reforma al artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y de los órganos de control que el kirchnerismo aprobó en 2006 (los superpoderes permanentes), le queda al Gobierno la posibilidad de utilizar las reservas para cancelar cualquier tipo de gasto.

Pero fuera del manejo de las reservas, y entendiendo que casi la totalidad del proyecto va a convertirse durante el año próximo en un dibujo que va maquillándose con resoluciones administrativas, decretos corrientes y DNU que terminan convirtiéndolo en cualquier cosa menos la ley que votó el Congreso, hay otras curiosidades del proyecto para tener en cuenta

  • Uno de los casos es el de la soja. El Gobierno se garantiza para 2013 unos $ 5.000 millones gracias a la evolución del precio de la oleaginosa. Los ingresos por retenciones a las exportaciones se calcularon en base a un precio u$s 580 la tonelada. Por lo tanto, si se toma en cuenta que la cotización de la soja no bajará de u$s 600 el año próximo y que en realidad podría quedarse cerca del récord de u$s 645 la tonelada, sólo por la diferencia aparecen unos 1.500 millones extra. 

  • Las provincias no tienen un horizonte optimista en cuanto a la distribución del gasto. Las transferencias coparticipables fueron calculadas para 2013 en unos $ 204.000 millones. Esto significa que se quedarían con un 24,8% de la recaudación de los recursos tributarios nacionales, uno de los índices de coparticipación más bajos de la historia. Y de hecho cae un décimo porcentual en relación con 2012.

    De todas formas, examinando la planilla de distribución geográfica del gasto en todo el país, el Gobierno parece volver a reservase una cuota importante de esos fondos para distribuir sin controles previos.

    Fuera de ese reparto de cada provincia, hay otros $ 100 mil millones que no tienen distribución prevista y que figuran con la denominación de gasto interprovincial y no clasificados nacional, es decir sin partida previa estableciendo a qué gobernación deben estar dirigidos. 

  • También con el fondo nacional de incentivo docente hay novedades. Una vez más, como en 2012, no fue prorrogada la ley pero el Gobierno incluye $ 5.017.316.000 que podrán ser distribuidos a discreción. Además, se estableció que «el Poder Ejecutivo Nacional determinará los mecanismos de distribución que permitan asegurar el cumplimiento de los objetivos y metas de la Ley 26.206 de educación nacional». Esto significa que los $ 21.700 millones del fondo seguirán sin llegar a las provincias libremente (hasta ahora los gobernadores solían desviarlos para cubrir otros gastos) sino que irán sólo a cubrir un fondo educativo. 

  • Obligaciones a Cargo del Tesoro: esta es otra cuenta dilecta que el Gobierno volvió a reforzar en el Presupuesto 2013. Le sirve para derivar fondos prácticamente a cualquier área del país y se ubica cuarta dentro de las áreas con mayor imputación de fondos del Estado con $ 52,866 millones. Desde allí se derivan fondos, presupuestarios o los excedentes, hacia provincias, asistencia a empresas públicas o privadas; emergencias, subsidios, refuerzo para desfinanciamiento en la compra de energía o cualquier otra necesidad. Y hacia allí se derivan casi todos los excedentes de recaudación y por reasignación de partidas. 

  • El nivel de gasto presupuestario sigue la misma línea que en años anteriores. El gasto total se elevó a más de $ 628 mil millones, un crecimiento nominal de casi $ 130 mil millones en relación con 2012. 

  • También estuvieron en el centro del debate las autorizaciones para realizar operaciones de crédito público. Esta vez no es el Ministerio de Planificación el beneficiado, sino que todo el esquema de garantías, endeudamiento y avales para financiar obras pasa en exclusividad por Economía. Así se incluyó una autorización por u$s 34.341 millones para financiar obras y proyectos y también se autoriza al Poder Ejecutivo a otorgar avales para el financiamiento de las obras de infraestructura y equipamiento por u$s 33.585 millones. 

  • Se amplió también en u$s 2.000 millones la autorización para contraer endeudamiento para financiar «la provisión de combustibles líquidos que se reconocieran y consolidaran en el marco del Convenio Integral de Cooperación entre la República Argentina y la República Bolivariana de Venezuela». 

  • No sólo habrá importaciones de gas sino también de naftas, esto último toda una novedad en medio de la crisis por el financiamiento a la energía, uno de los rubros mas pesados del Presupuesto y que desplazó a la deuda que en otros tiempos era el condicionante. 

  • También se constituirá un fideicomiso «con otras entidades públicas o privadas, otorgar préstamos y/o efectuar aportes de capital en empresas del sector hidrocarburífero en las cuales el Estado nacional tenga participación accionaria», es decir YPF, por hasta u$s 2.000 millones. 


  • Habrá jubileo impositivo también para Aerolíneas Argentinas, Austral y todo el grupo de empresas del área que fueron estatizadas, con amplio perdón en Ganancias, Ganancia Mínima Presunta e IVA.
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