4 de marzo 2011 - 00:00

Retórica bélica de Obama y un ultimátum: “Gadafi debe irse”

Un militar libio que desertó del régimen enseña a usar las AK-47 a milicianos en Bengasi, epicentro de la revolución. En Washington, Barack Obama habló con firmeza y reconoció que maneja la opción militar.
Un militar libio que desertó del régimen enseña a usar las AK-47 a milicianos en Bengasi, epicentro de la revolución. En Washington, Barack Obama habló con firmeza y reconoció que maneja la opción militar.
Washington y Trípoli - Barack Obama ajustó tono y lenguaje ayer contra Muamar Gadafi. Desde Washington, dijo que Estados Unidos examina «todas las opciones», incluidas las militares, para desalojar al régimen. En tanto, el bizarro jefe libio, que lleva 42 años en el poder, continúa su ofensiva para recuperar ciudades clave de la producción petrolera, sin éxito hasta ahora.

«Además de las acciones no militares que he tomado, quiero asegurarme de que tengo a mi disposición toda la gama de opciones», declaró Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca con su homólogo mexicano, Felipe Calderón.

«No quiero que tengamos las manos atadas. Quiero tomar las decisiones con base en lo que es mejor para los libios, en consulta con la comunidad internacional», agregó a medio camino entre la vocación colectiva y la decisión individual.

El presidente estadounidense subrayó que cuando habla de alternativas se refiere a «las militares y no militares».

«Quiero asegurarme de que Estados Unidos está en condiciones de actuar con rapidez si la situación se deteriora hasta el punto de encontrarnos con una crisis humanitaria, o una situación en que los civiles indefensos estén atrapados y en gran peligro», prosiguió Obama.

Asimismo, insistió en pedir la renuncia de Gadafi. «Estados Unidos y el mundo entero siguen indignados por la horrible violencia contra el pueblo libio. Seguiremos enviando un mensaje claro. La violencia debe parar. Muamar Gadafi ha perdido la legitimidad para liderar y debe irse. Quienes perpetran violencia contra los libios tendrán que responder de sus actos», enfatizó.

Obama también se refirió a la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia, como la que fue evocada esta semana.

Opciones

Ésta es «una de las opciones que examinaríamos», afirmó el mandatario después de que el jefe del Estado mayor estadounidense, almirante Michael Mullen, considerara dicha zona como «extraordinariamente compleja».

Sin embargo, el Pentágono reconoció ayer que Libia usó aviones de guerra para efectuar bombardeos en su lucha contra la insurrección, y anunció que no se opone a imponer una zona de exclusión aérea en el país.

En el campo de batalla, los rebeldes libios avanzaron en el oeste, extendiendo su ofensiva a una ruta costera clave, mientras Gadafi recibió una advertencia de que podría ser enjuiciado en La Haya por presuntos crímenes de lesa humanidad.

El levantamiento en Libia, el más sangriento contra los gobernantes árabes desde que se desató la crisis en enero, ha azotado al miembro de la OPEP y afectado a cerca del 50% de su producción de 1,6 millón de barriles diarios.

En el este, por segundo día, un avión de guerra bombardeó la ciudad petrolera de Brega, a 800 kilómetros de Trípoli.

Aviones de guerra también lanzaron dos ataques contra la ciudad de Ajbadiya, en manos rebeldes, según testigos.

Sin embargo, Juma Amer, secretario para asuntos africanos del Ministerio de Exteriores libio, dijo: «Las informaciones de medios de que áreas civiles fueron bombardeadas son falsas. A la Policía se le pide y se le ha pedido que se contenga al máximo».

Saif, el hijo de Gadafi más visible en estos días, dijo que Brega fue bombardeada para expulsar a los combatientes milicianos y para recuperar el control de las instalaciones petrolíferas. «En primer lugar, las bombas (fueron) sólo para asustarlos y que se fueran», dijo en una entrevista desde su auto a la cadena británica Sky News.

Según los rebeldes, las tropas leales a Gadafi retrocedieron hasta Ras Lanuf, lugar de otra gran terminal petrolera a 600 kilómetros al este de Trípoli.

También dijeron que habían capturado a un grupo de mercenarios.

En al-Uqayla, al este de Ras Lanuf, un rebelde gritó a la cara de un joven africano capturado y supuesto mercenario: «¿Llevabas armas, sí o no? ¿Estabas con las brigadas de Gadafi, sí o no?».

El silencioso joven fue obligado a arrodillarse en la tierra. Un hombre puso una pistola cerca de su cara antes de que un periodista protestara y le dijera que los rebeldes no eran jueces. En La Haya, el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) Luis Moreno Ocampo dijo que Gadafi y miembros de su círculo íntimo, incluso sus hijos, podrían ser investigados por supuestos crímenes cometidos contra civiles.

Agencias AFP, ANSA, EFE, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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