18 de diciembre 2008 - 00:00

Retrasan ahora dinero de apuestas

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, justificó ayer su decisión de otorgar más concesiones al Gobierno nacional para que controle y explote los juegos de azar en la Ciudad de Buenos Aires, a través de un convenio. Sin embargo, el documento en cuestión viene siendo reclamado por los legisladores y no aparece en la Legislatura. Ante la polémica que mantienen las bancadas y la propia interna dentro del macrismo (ver nota aparte), el acuerdo por el reparto de las ganancias del juego es uno de los primeros temas que la Legislatura decidió archivar y retomar el año que viene. De esa manera, el Presupuesto de Macri contará con $ 170 millones menos de ingresos, que se calculaban por ese convenio, que le daría más dinero al distrito.
«A mí nadie me puede comprar. La verdad es que lo que estamos sufriendo es el atropello de la Nación a esta seudoautonomía que tiene la Capital», explicó Macri en declaraciones radiales con respecto al pacto por las apuestas.
«Acá la Ciudad planteó hace varios años que el juego lo tenía que manejar la Ciudad y la Lotería, y el Gobierno nacional, con sus concesionarios; fue a la Justicia federal y la Justicia dijo que el Hipódromo no es de la Ciudad. Es como si fuera una isla, porque es territorio nacional, un disparate», se quejó Macri.
También recordó que «el barco flotante, como flota en el agua, no es de la Ciudad, cuando el barco no se mueve de ahí no sé hace cuánto tiempo» y calificó la situación como «dos disparates jurídicos». Macri contó que «entonces, la Lotería le contrata maquinitas a un señor al hipódromo y lo deja jugar al otro en el casino. Ibarra hace un convenio y le dice: 'Lotería, dame algo', y le da el 24%. Entonces, llego yo y digo, señores, esto no puede ser, quiero manejar el juego. No vas a poder manejar el juego, la Justicia dijo que no vas a poder manejar el juego», continuó para justificar su decisión de exigir más recursos para la Capital aun a cambio de la expansión de los juegos de azar en todas su modalidades.
Sorprendió también revelando que no le gustan los casinos, pero los pondría en tierra, no en el agua, y finalmente sostuvo: «Mientras el Congreso Nacional no diga que yo puedo manejar las maquinitas y hacer lo que yo quiera, ¿por qué Loterías se va a quedar con lo poco o mucho que pagan los concesionarios actuales? Que yo ni puedo saberlo porque es un contrato que ya deciden ellos, amplían ellos, ya les dieron otro barco, más maquinitas y ya están. A pesar de que nosotros estemos en contra, como hemos dicho, ya están».

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