2 de marzo 2011 - 00:00

Riesgo: estudia EE.UU. ingreso de tropas a territorio libio

Con su rostro pintado, un manifestante adolescente anti-Gadafi participa de una protesta en Bengasi, cuna de la revuelta. Los rebeldes dijeron que coordinan avance militar sobre Trípoli.
Con su rostro pintado, un manifestante adolescente anti-Gadafi participa de una protesta en Bengasi, cuna de la revuelta. Los rebeldes dijeron que coordinan avance militar sobre Trípoli.
Washington - Ante una situación delicada y estable en Libia, con Muamar Gadafi acorralado en Trípoli y los rebeldes al mando de gran parte del país, el Gobierno de EE.UU. reforzó con 400 soldados la dotación de los dos barcos de guerra que se aproximan al país árabe, a la vez que el Pentágono reconoció que estudia una intervención militar directa.

«He enviado dos barcos de la Marina hacia el mar Mediterráneo, adonde llegarán en las próximas horas para reforzar la capacidad de evacuación y respuesta humanitaria», anunció el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, en una conferencia de prensa en el Pentágono.

Además, «con extrema cautela», el Pentágono evalúa emprender acciones militares, ya que cualquier decisión puede tener «importantes consecuencias» en la región y en las operaciones de combate en Afganistán, dijo el funcionario.

No obstante, Gates subrayó que la resolución aprobada el sábado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no da autorización para el uso de la fuerza en Libia, y tampoco existe unanimidad sobre ello dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Además del entramado jurídico internacional, el Pentágono arriesgaría con una intervención en Libia un tercer frente que se sumaría a los que mantiene, de por sí traumáticos, en Afganistán y, en retirada, en Irak.

«Todas las acciones más allá de la ayuda humanitaria y las evacuaciones son muy complejas. Pero estamos estudiando todas las opciones con cuidado y se las presentaremos al presidente (Barack) Obama», aseguró Gates.

Relevos

Uno de los barcos que navegan en las inmediaciones de Libia, el buque de asalto anfibio Kearsarge, recibirá a 400 soldados más para compensar la reciente marcha de parte de su tripulación a Afganistán, dijo el secretario de Defensa.

El Kearsarge, un buque que Estados Unidos envió a crisis como la provocada por varios huracanes en Haití en 2008, cuenta con una tripulación formada por 77 oficiales, 1.100 marineros y 2.000 marines. El segundo buque, no identificado, mantendrá su dotación regular.

A su vez, la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea sobre el país, exigida por un número creciente de legisladores republicanos, sería improbable. «Hay muchas cosas que considerar en torno a esa decisión. En caso de tomarla, deberíamos pensar en cómo hacerlo de forma segura», dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Michael Mullen.

En Libia, la Coalición Revolucionaria, que carece de líderes visibles, rechazó de facto la errática oferta de negociación que había lanzado el régimen el lunes y anunció la formación de un comando militar para coordinar una avanzada sobre Trípoli. En Bengasi, a mil kilómetros de la capital y bastión de la revuelta, cientos de jóvenes mostraban improvisados equipos de combate, dispuestos a marchar.

En tanto, la comunidad internacional sigue estrechando el cerco sobre el régimen de Gadafi. La Asamblea General certificó la expulsión de Libia del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la organización internacional, en una medida sin precedentes adoptada por consenso por los 192 países que conforman el organismo multilateral.

«Esta acción que no tiene precedentes envía otro mensaje claro a Gadafi y a quienes permanecen a su lado: deben dejar de matar», afirmó en su intervención la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice.

Anticipo

Dio la nota el embajador venezolano, Jorge Valero, quien tildó de «precipitada» la expulsión de Libia y consideró que se condena «a priori» al régimen de Gadafi (ver página 15).

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, anticipó, además, que EE.UU. podría emprender una acción judicial contra Gadafi, por el atentado en Lockerbie en 1988.

Durante una audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Clinton dijo que solicitará al Departamento de Justicia y a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que investigue las acusaciones de que Gadafi ordenó el atentado contra el vuelo 103 de PanAm, en el que murieron 270 personas.

La semana pasada, el diario sueco Expressen dijo que el exministro de Justicia de Libia, Mustafa Abdel-Jalil, afirmó tener pruebas de que Gadafi ordenó personalmente el atentado terrorista, aunque éste no dio detalles.

Agencias AFP, EFE, ANSA, Reuters y DPA y

Ámbito Financiero

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