21 de enero 2010 - 00:00

River fue superior y se quedó con el primer superclásico

Villalva, la figura del partido, marca el tercer gol de River ante Boca. Jugó bien y fue determinante para el triunfo del equipo de Astrada en el primer superclásico del año.
Villalva, la figura del partido, marca el tercer gol de River ante Boca. Jugó bien y fue determinante para el triunfo del equipo de Astrada en el primer superclásico del año.
El superclásico marplatense fue para River nomás. Con una alta producción del circuito ofensivo (Rojas, Funes Mori y Villalva), los millonarios derrotaron con justicia a Boca por 3-1 (Palermo había empatado parcialmente) y encontró un poco de paz para la semana. Todo lo contrario para los xeneizes, cuyo entrenador, Alfio Basile, quedó en la cuerda floja.

Desde el arranque, fue River el que puso el pie en el acelerador. Salió a acorralar a Boca con toques de primera entre Rojas, Keko Villalva y Abelairas, ante la falta de coordinación de la última línea xeneize. Y a los 3 minutos, apareció la primera alegría para los millonarios. El paraguayo Rojas armó una gran maniobra individual y sacó un disparo potente ante el quedo de Morel Rodríguez y la floja respuesta de Abbondanzieri. El gol fue un mazazo para los de la ribera, que no encontraban respuesta. Todo lo contrario se produjo en su clásico adversario, que mantuvo la iniciativa y siguió generando situaciones de peligro.

Pero a poco del final, los dirigidos por Leo Astrada se tiraron peligrosamente atrás. A partir de entonces, Riquelme empezó a manejar más los hilos y aparecieron en escena Gaitán y Palermo. Con la táctica del centro al área, el equipo del Coco Basile tuvo algunas oportunidades, pero los delanteros estuvieron imprecisos. Sin embargo, a los 30 iba a equilibrarse el marcador. Román ejecutó con justeza un tiro libre, y Palermo, el «Optimista del Gol», se elevó por encima de los defensores adversarios para estampar el 1-1.

En el complemento, River salió a jugar con la misma actitud del comienzo. Lejos de acusar el impacto del empate, volvió a abalanzarse sobre Boca. Y la fórmula surtió efecto rápidamente. A los 3 minutos, Villalva estrelló un disparo contra el poste, lo que sería un indicio de lo que vendría minutos después. Un tiro libre ejecutado por Abelairas que encontró a Funes Mori libre de marca (y en off side, aunque no sancionado por Baldassi), que cabeceó; el Pato dio un rebote demasiado largo y el mendocino no perdonó. Con el 2-1 a su favor, los millonarios se envalentonaron. Manejaron la pelota a su antojo, ante el desconcierto del rival. Y a los 64 llegó la frutilla del postre. Una pared entre Funes Mori y Villalva que Keko definió con sutileza al palo más lejano de Abbondanzieri.

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