22 de septiembre 2014 - 00:10

River gusta, gana y golea

Leonardo Pisculichi festeja el gol que abrió el camino a la goleada. River le ganó muy bien a un Independiente que había mejorado mucho en el segundo tiempo, pero se cayó anímicamente cuando le marcaron el tercer gol. River es único puntero y con un partido menos.
Leonardo Pisculichi festeja el gol que abrió el camino a la goleada. River le ganó muy bien a un Independiente que había mejorado mucho en el segundo tiempo, pero se cayó anímicamente cuando le marcaron el tercer gol. River es único puntero y con un partido menos.
dio una nueva muestra de ser el mejor equipo del fútbol argentino y el gran candidato a quedarse con este campeonato. Goleó a Independiente con mucha categoría y con un par de golazos, aprovechando los errores y ventajas del rival.

A River se le facilitaron las cosas de entrada, cuando a los 3 minutos Leonardo Pisculichi embocó un tiro libre con mucha picardía, rematando desde un costado del área y sorprendiendo a Diego Rodríguez, que dejó picar la pelota y fue fatal.

Con ese gol, River fijó las condiciones del partido y manejó la pelota con las subidas de Mercado y Vangioni por los costados y con la movilidad de Carlos Sánchez y Ariel Rojas. Independiente, por su parte, intentó manejar la pelota a rastrón y buscar a Matías Pisano para que desequilibre con su habilidad, pero el zurdo estuvo muy apagado.

Así y todo tuvo una situación clara de gol con un remate de Montenegro que tapó Barovero. A los 27 minutos Carlos Sánchez remató y la pelota la devolvió el travesaño, y a los 37 llegó el segundo gol, cuando Ariel Rojas recibió un rechazo corto de Tula y, de afuera del área, la clavó en un ángulo. La nota fea fue la salida por lesión de Kranevitter (ver aparte).

En el segundo tiempo, Jorge Almirón hizo entrar primero a Pizzini por Ojeda y a Jesús Méndez por Montenegro para soltar en ofensiva a Federico Mancuello y el nuevo goleador de Independiente no le falló porque a los 13 minutos de cabeza descontó.

Pero en el mejor momento de Independiente y cuando el empate no era una utopía, Cristian Tula cometió un error infantil al darle la pelota corta a su arquero y Teo Gutiérrez aprovechó para marcar el tercero de River.

A partir de allí, River volvió a manejar la pelota lejos de Barovero y para Independiente se hizo muy difícil atacar.
En un contraataque Rodrigo Mora hizo un golazo de emboquillada por sobre Diego Rodríguez, tras recibir un gran pase de Tomás Martínez, que había entrado por Pisculichi. River terminó "floreándose" y mostrando que es, lejos, el mejor equipo del fútbol argentino, que juega a otra velocidad y que no para de atacar durante los 90 minutos. Independiente tuvo amor propio, pero fue sólo un partenaire de River.

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