20 de febrero 2015 - 00:00

River se quedó sin aire

Rodrigo Mora trata de escaparse a Arnaldo Vera. El atacante uruguayo jugó un buen partido. A pesar de la altura, junto a Gonzalo Martínez, fue uno de los puntos altos del equipo de Marcelo Gallardo.
Rodrigo Mora trata de escaparse a Arnaldo Vera. El atacante uruguayo jugó un buen partido. A pesar de la altura, junto a Gonzalo Martínez, fue uno de los puntos altos del equipo de Marcelo Gallardo.
 River había hecho todo bien, empataba y controlaba el partido, pero en los últimos 10 minutos terminó perdiendo 2-0 ante San José en su regreso a la Libertadores.

La empresa era sumamente difícil: jugar a 2.735 metros de altura sobre el nivel del mar. Por eso el técnico, Marcelo Gallardo, cambió el habitual planteo táctico y anoche pobló el mediocampo con Sánchez, Ponzio y Mayada; dos enlaces, Gonzalo Martínez y Pisculichi. El uruguayo Mora fue el único atacante y por eso sus ambiciones ofensivas se limitaron a alguna acción individual o con remates de media distancia.

River pasó el sofocón de los primeros minutos y de a poco le fue quitando la pelota a San José y así emparejó el partido.

Si bien sufrió cuando lo atacaron por las puntas, el conjunto boliviano abusó de los centros que casi siempre fueron conjurados por los defensores visitantes.

River jugó al "tranquito" y, sin embargo, dejó clara la diferencia de jerarquía individual y de conjunto que existió entre uno y otro. Martínez tuvo las dos más claras para poner en ventaja a River, que recién sufrió con un remate de Bustamante sobre el final de la etapa inicial.

En el complemento, el partido no cambió. San José intentó desbordar por la punta para llevar peligro y por un momento lo consiguió, pero desnudó sus limitaciones y su escaso volumen de juego.

River siguió igual, protegiendo la pelota y tratando de ahorrar energía y oxígeno. Mora tuvo la más clara con un remate de media distancia que sacó el arquero. Sin embargo, cuando parecía que el empate era inamovible, en uno de los tantos desbordes, Reyes mandó el centro, se equivocó Barovero al descolgarla. Se la dejó servida a Orué, quien sólo tuvo que empujarla. Después, Valverde con un tiro libre estiró la diferencia y dejó a River con las manos vacías.

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