En abril del año pasado escribíamos: "cuando el hybris es parte de la génesis, también lo es su némesis (en castellano: cuando la soberbia es parte del origen, también lo es su destrucción). A lo largo de la historia hemos visto caer muchos proyectos bursátiles por esta razón", y mencionamos que se esperaba en los siguientes meses los lanzamientos del ATS en Brasil y el B&MA en Argentina (con la idea de no interferir en la instrumentación, es que reservamos todas nuestras críticas para una serie de comentarios que salieron ese mes y el siguiente, tras la finalización legal del proyecto). De entonces, cada tanto surgen rumores, que será mañana, será en unos días o será hoy que se anunciará el lanzamiento del nuevo mercado, acabando todos los casos en nuevos "interruptus". Lo interesante es que el espíritu de los dos nuevos mercados es diametralmente opuesto (el primero desregulatorio y el otro hiper-regulatorio) y siguen sin instrumentarse, lo que puede darnos una idea de porqué, a pesar de las voces que anunciaban la debacle de Wall Street tras las decisiones del juez Griessa, desde 2007 la capitalización de las cotizantes norteamericanas trepó del 34,7% al 41,45% del total mundial, en tanto la brasileña se derrumbó del 2,42% al 1,33% y la argentina del 0,101% al 0,095%. Pero este fenómeno tiene otras dimensiones, por ejemplo, lo negociado en la Bolsa porteña, por todo concepto y en dólares de los no oficiales, fue en enero el mínimo desde agosto de 2004. No sorprende entonces que las voces sobre el inminente lanzamiento del nuevo mercado -única "salvación posible"-, hayan arreciado en estos días. Mañana la seguimos. Pasó lo que debía pasar y las grandes petroleras comenzaron a anunciar desde el viernes que reducirían sus gastos de capital (exploración y desarrollo de nuevos pozos). Primero fue Chevron, un 13%, luego la china Cnooc un 35%, BP un 20%, el BG Group, etc, etc. De entonces (cierre del jueves) el precio del crudo "voló 19% parte por expectativas, parte por cobertura de posiciones vendidas en descubierto, apuntalando a las petroleras, estrellas en el 1,76% que ganó ayer el Dow al cerrar en 17.666,40 puntos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario