22 de octubre 2010 - 00:00

Samsung vs. Apple: la guerra de las “tabletas”

Sin lugar a dudas, desde su misma creación, Apple ha estado a la vanguardia de la innovación tecnológica, por lo menos en lo que a diseño externo y portabilidad se refiere. Los memoriosos recuerdan a la Newton, un claro antecedente de las Palm que Apple lanzó al mercado en 1993 y que fueron discontinuadas como parte de un acuerdo con Microsoft. Lo más reciente de Apple es la iPad, una «tableta» (tablet) que permite acceder a diferentes formas de entretenimiento en línea, como música, textos completos y películas, en un dispositivo de porte y peso similares al de un libro estándar.

Hasta ahora, Apple estaba sola en un mercado muy prometedor, pero esa hegemonía ha comenzado a ser disputada por Samsung, empresa que mediante un acuerdo con la norteamericana Verizon, comenzará a comercializar en los Estados Unidos su propia tableta, la Galaxy Tab, que ofrece algunas ventajas sobre su competidora.

En primer lugar, la tableta de Samsung trabaja con el sistema operativo Android, un estándar dentro del universo de los nuevos celulares inteligentes y otras aplicaciones de aparatos portátiles. En segundo término, la Galaxy Tab tiene una pantalla de 7 pulgadas -unos 18 cm- y pesa la mitad que su competidora, lo que puede resultar más atractivo para los eventuales consumidores. Pero sin duda, lo más atractivo de todo es el precio, 600 dólares por unidad, sensiblemente menor que el de la iPad. Ese precio, además, incluye la conectividad total con la red de Verizon -también proveedora de entretenimiento online-, un acceso que en la iPad requiere la instalación de un dispositivo especial. Finalmente, otra ventaja es la memoria de almacenamiento inicial del aparato, que supera a la de la iPad.

Según Steve Jobs, histórico CEO de Apple, la tableta de Samsung será un fiasco, pero los especialistas del medio opinan todo lo contrario, poniendo el énfasis en las ventajas del producto de origen coreano. La batalla de las tabletas no hace más que empezar, y es una lástima que en nuestro país el acceso a cualquiera de estos aparatos cueste más del doble de lo que se paga en el Norte.

Horacio Moreno

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