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San Pablo: efecto Dilma-Lula salvó al hombre del PT
Fernando Haddad, el candidato del oficialista Partido de los Trabajadores a la alcaldía de la poderosa ciudad de San Pablo, logró en pocos días un fuerte ascenso, que le permitirá disputar una segunda vuelta con el socialdemócrata José Serra. El respaldo de Dilma Rousseff y de Lula da Silva fue la clave de su éxito.
Al cierre de esta edición, y con el 87,7% de los votos contabilizados, Serra, del Partido de la Social Democracia (PSDB) conseguía el 31,04% de los respaldos, el oficialista Haddad el 28,75% y Celso Russomanno, del Partido Republicano (PRB), un 21,53%. Este último candidato, en otros tiempos conductor de TV, contaba con el respaldo de la poderosa Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) y prácticamente había encabezado las preferencias de sufragio desde que comenzó la campaña.
Casi 140 millones de brasileños votaron ayer para elegir a 5.568 alcaldes y unos 50.000 concejales de 26 estados del país, con el telón de fondo del histórico juicio en la Corte Suprema contra exfuncionarios, dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) y empresarios, por compra de votos de diputados de la coalición durante el primer Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Lula, que no figura entre los acusados, ha participado directamente en la campaña apoyando a candidatos del PT, sobre todo a Haddad, a quien eligió personalmente para ser el candidato a la alcaldía de San Pablo, así como a aspirantes de partidos que integran la coalición de Gobierno, entre ellos el carioca Eduardo Paes, del Partido del Movimiento Democrático (PMDB), quien ayer fue reelegido con el 69%.
Por otra parte, el alcalde Marcio Lacerda, apoyado por el líder opositor Aecio Neves, posible candidato presidencial en 2014, fue reelecto en Belo Horizonte, al superar a Patrus Ananaias, del PT. La derrota del petista ocurrió pese a que la semana pasada recibió el apoyo de la presidenta Dilma Rousseff, quien viajó hasta Belo Horizonte y tomó parte en un acto proselitista.
La ciudad de Ibiam, en Santa Catarina, fue el primer distrito en el que se definió al alcalde, el candidato del aliado al oficialismo PMDB, Clovis Busatto, que fue electo con el 54,15% de los votos, escrutadas el 100%, según datos oficiales difundidos por la estatal agencia Brasil.
Los comicios se desarrollaron en un clima de tranquilidad, según el Tribunal Superior Electoral, aunque cientos de personas -más de 400 en el estado de Río- fueron detenidas por realizar «propaganda irregular».
Rousseff, presa durante la última dictadura militar (1964-1985), destacó al sufragar en Porto Alegre que «muchos han nacido en democracia, pero muchos otros recuerdan el hecho de no poder votar». «Las elecciones son una fiesta inmensa», comentó la mandataria.
Posibilidad
En estos comicios, antesala de las presidenciales de 2014, el PT -que gobierna Brasil desde hace casi 10 años- puede aumentar su poder a pesar del histórico juicio al que es sometido el PT. En ese sentido, Lula aseguró ayer que la gente «no está preocupada» por el juicio y que éste no influirá en la votación del candidato del PT en San Pablo.
Haddad también consideró que el proceso no debe influir en el resultado en las urnas, según reportó el diario O Globo. «Nunca fui preguntado en la calle por este asunto durante 60 días, caminando todos los días, en dos o tres barrios por día. Creo que la gente sabe discernir exactamente lo que está en juego en esta elección», sostuvo el candidato.
En las ciudades con más de 200.000 electores en las que el candidato más votado no logre mayoría absoluta se celebrará un balotaje el 28 de octubre.
Además de alcaldes para un período de cuatro años, los brasileños eligieron también unos 48.000 concejales, sobre unos 450.000 candidatos de más de 20 partidos políticos.
Unos 40.000 efectivos de las Fuerzas Armadas fueron desplegados en 393 municipios del país para garantizar la seguridad. Sólo el estado de Río dispuso de 6.500 militares en ocho grandes ciudades, entre ellas la capital, Río, y sus conflictivas favelas, muchas de ellas aún en manos de bandas de narcotraficantes o de milicias parapoliciales.
Agencias AFP, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero


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