- ámbito
- Edición Impresa
San Sebastián: un premio desconcertante
Isaki Lacuesta agradece la Concha de Oro que ganó con «Los pasos dobles», que sólo le gustó al jurado. Dijo que él era un adelantado y que su película se comprenderá dentro de unos años.
Al premio Casa de las Américas (10.000 euros) que ganó el miércoles la película de Benjamín Ávila «Infancia clandestina», todavía a medio hacer, se sumaron el sábado el premio Horizontes Latinos para «Las acacias», de Pablo Giorgelli (10.000 para el director y 25.000 para el distribuidor español, que ya consiguió fecha de estreno en media España), y mención especial para la coproducción braso-argentina «Histórias que só existem quando lembradas», de Lucía Murat, en la que participaron Julia Solomonoff, Felicitas Raffo (coproductoras), Lucio Bonelli (fotografía) y Ricardo Merkin (hace de cura). «Miss Bala», candidata mexicana al Oscar, recibió una segunda mención. Agradable detalle, el jurado de Horizontes Latinos, presidido por Juan Diego Botto, decidió estos premios por unanimidad.
De refilón, cabe agregar un toquecito criollo en el premio del público de la sección Perlas de Otros Festivales, «The Artist», de Michel Hazanavicius, deliciosa comedia muda que apareció el viernes y desbancó al segundo puesto a la líbano-francesa «¿Y ahora dónde vamos?», de Nadie Labaki. Pues bien, la encantadora coprotagonista de «The Artist», Berenice Bejo, es una porteña criada en Paris, y tiene el brillo de una Sofía Bozán estilizada. Y como parte de la banda sonora se oye música de Alberto Ginastera. Acá hay otro dato interesante. El premio del público viene con 70.000 euros para su distribuidor en España. Ahora, hasta el jueves iba ganando la comedia líbano-francesa y a último momento quedó segunda. ¿Se amargó por eso el distribuidor? No, porque recibió 35.000 como premio del público a la mejor europea, y porque las dos películas son suyas. Con tan buen ojo, esa gente debería integrar el jurado interna
La sala aplaudió con ganas los premios a las comedias «Kiroki» (Kore-eda, mejor guión) y «Le Skylab» (premio especial del jurado), ovacionó a los gritos a María León como mejor actriz por «La voz dormida», quedó perpleja ante los siguientes (fotografía de la sueca «Happy End», actor y director de la griega «Mundo injusto», que quizá no merecía tanto) y se quedó directamente seca cuando la presidente del jurado, la actriz Frances McDormand, anunció la Concha de Oro para «Los pasos dobles», un divague del petulante Isaki Lacuesta, que había sido objeto de bromas toda la semana y firme candidata a la peor del festival junto con el inesperado fiasco de Kim Ki-duk, «Amén».
Pero, mientras el coreano pidió disculpas por haber hecho algo frustrante para sus seguidores, Lacuesta fue con el premio a cuestas a la sala de prensa, y explicó muy seguro de sí mismo que, simplemente, él era un adelantado a su época y que dentro de unos años «Los pasos dobles» será reconocida por todos los espectadores y no solo por «este maravilloso jurado». A esa altura los periodistas ya habían pataleado y chiflado, habían dado sus plácemes masivos a Kore-eda, María León y Pablo Giorgelli, y estaban cansados, así que lo dejaron hablar sin entrar en discusiones, enviaron sus notas a sus respectivos medios, y se fueron a tomar algo. Dicho sea de paso, la fiesta de cierre tuvo menos invitados, y menos comida.
En paralelas, otros jurados galardonaron a «Nader y Simin, una separación» (adquisición TVE), «Kiseki» (Signis), «Bi anai», un hombre cuida a su hermano discapacitado (mejor film vasco), «El río usado para ser hombre», aventura alemana en Africa (mejor director debutante), «Will Bill», drama familiar inglés (premio de la juventud), «Sangue do meu sangue» (Fripecsi), «La voz dormida» (Asociación de Donantes de Sangre) y «Albert Notts» (Asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales del país vasco). Sin siquiera una palmadita en el hombro quedaron las de Arturo Ripstein, Terence Davies y Enrique Arbizu, y eso que tenían sus buenos méritos. Muchos apostaban a José Coronado como mejor actor por el policía que hace en «No habrá paz para los malvados», de Arbizu, pero un jurado injusto prefirió al policía griego de «Mundo injusto». Suena coherente.
* Enviado Especial

Dejá tu comentario