17 de marzo 2011 - 00:00

Santa Fe mantendrá demanda por fondos, pese a reto de Cristina

Sunchales, Santa Fe (enviado especial) - «Suerte necesitan los vagos». La frase contundente de Cristina de Kirchner fue casi al final de su discurso, en el que defendió el modelo de inclusión y dijo -al dejar inaugurado el nuevo edificio corporativo del grupo Sancor Seguros- que no era producto del viento de cola o de la suerte.

Antes de hablar, flanqueada por el gobernador Hermes Binner y por Raúl Colombetti, presidente de Sancor Seguros, se estableció una comunicación con el rector de la Universidad de Rosario, incendiada por una manifestación años atrás. La Presidente aprovechó el contacto y agradeció al diputado y precandidato a gobernador Agustín Rossi que se «preocupó como ninguno» por reconstruir el edificio.

A Binner, la Presidente le apuntó después varios dardos. Lo abrumó con el crecimiento de los giros de dinero desde el Gobierno a la provincia desde 2003.

«En el 2003, Santa Fe recibía 1.713 millones de pesos de coparticipación, mientras que hoy recibe casi 10.000 millones, incluidos el Fondo Solidario de la Soja, que hace que por primera vez en doscientos años un derecho cobrado por exportaciones sea coparticipable», dijo.

Santa Fe mantiene una demanda contra el Estado por un reclamo de fondos. Binner, después, confirmó que continuará con el juicio ante la Corte Suprema más allá de las cifras exhibidas ayer por la Presidente.

El gobernador no habló pese a que dicen que en el protocolo estaba previsto que lo hiciera. Pero tal vez por temores a silbidos de integrantes de La Cámpora -que estaban en la Universidad de Rosario con la que el edificio de Sancor estaba conectada por satélite y los comensales observaban por las pantallas dispersadas por el lugar-, desistió de hacerlo.

Cristina de Kirchner esta vez no tuvo partidarios entre los 2.800 comensales. Todos eran invitados de la empresa. Estaban Luis Landriscina, los excorredores Froilán González y Pairetti, y empresarios como Cristiano Rattazzi, de Fiat; y Fulvio Pagani, de Arcor. Del espectro político se vio a Rafael Bielsa y a Oscar Martínez, su compañero de fórmula para gobernar Santa Fe. Esa ausencia de militantes hizo que su discurso no fuera interrumpido por aplausos.

Calificó a la nueva sede de Sancor como «un edificio del modelo argentino». Aludió a los 32 millones de dólares que costó para señalar que si no creyeran que en la Argentina va a crecer el consumo y van a asegurar cada vez más bienes, no harían esa inversión.

Poco antes, Colombetti, titular de Sancor, definió al edificio por su transparencia. Es que la nueva sede tiene vidrios verdes amplios que dan a jardines con espejos de agua y fuentes. Sus accesos son modernos con vastas rampas. Es un edificio inteligente que se destaca a la entrada de Sunchales, en la Ruta 34, y contrasta con el modesto pueblo de 20 mil habitantes. Los invitados fueron traídos en chárteres que aterrizaron en la pista de 1.500 metros que linda con un campo de golf y una pista de autos midget. Hay 97 hectáreas que van a ser destinadas a viviendas, microemprendimientos, además de una Universidad de Economía Social, iniciativa que Cristina destacó más adelante. Pensando en la disputa por los aumentos salariales, la Presidente dijo: «No hay rentabilidad sin productividad».

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