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Se agrava desastre ecológico en EE.UU.
La mancha de petróleo que se desató después de la explosión de una plataforma en el Golfo de México llegó ayer a los pantanos de Luisiana, en Estados Unidos, y podría arribar a las playas del estado de Florida y a Cuba.
Los intentos para detener la expansión del petróleo por el Golfo de México tras el hundimiento de la plataforma petrolera de British Petroleum (BP) el 22 de abril, dos días después de una explosión que mató a 11 operarios, no han tenido éxito.
BP sostuvo que un tubo había empezado a aspirar 5.000 barriles diarios de crudo que se escapan de la fuga. Sin embargo, reconoció que una cantidad superior sigue escapando, en tanto un panorama de pesadilla ya se podía observar en los pantanos de Luisiana, donde por primera vez desde el inicio de la marea negra llegaron manchas de alquitrán.
«El día que todos hemos estado temiendo acaba de llegar hoy (por ayer)», explicó el miércoles el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, tras haber visto el crudo tocar los frágiles pantanales.
Por su parte, militantes de Greenpeace escalaron la sede de BP en el centro de Londres para protestar por la marea negra. Ocho activistas desplegaron una bandera con el logo verde, amarillo y blanco de la compañía manchado de negro, simbolizando el vertido.
Uno de los escaladores, Ben Stewart, subrayó que el vertido en el golfo «se originó en decisiones tomadas en este edificio». BP «corrió riesgos enormes bombeando crudo en lugares cada vez más lejanos, mientras rebajaba drásticamente las inversiones en proyectos de energías limpias que podrían contribuir a reducir nuestra dependencia petrolera y a luchar contra el cambio climático», agregó.
La mancha de petróleo va rumbo a las populares playas de Florida y la cercana barrera de coral, la tercera más grande del mundo. Una lengua del derrame entró en una corriente marina que la empuja hacia las costas de ese estado, que podría alcanzar en una semana, y eventualmente seguir hacia el Atlántico, según imágenes tomadas el 18 de mayo por el satélite Envisat.
Esta siniestra perspectiva tuvo como consecuencia inesperada que Estados Unidos sostuviera un diálogo con Cuba para mantenerla al tanto del derrame y de lo que se sabe de su movimiento previsto.
La reciente entrada de la marea negra en la «loop current» (corriente cerrada), que forma una curva en el Golfo de México y luego se escapa por el estrecho de Florida en dirección al Atlántico, podría causar tremendos daños a la flora y la fauna marinas, advirtieron los expertos.
Las autoridades estadounidenses le dieron 24 horas a BP para elegir un producto dispersante menos tóxico que el que usa actualmente contra la marea negra, según lo explicó el diario The Washington Post ayer.
Agencia AFP


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