17 de diciembre 2008 - 00:00

Se arrojan de terraza para evitar un robo

Dos jóvenes costureras sufrieron ayer golpes al arrojarse de la terraza de una casa donde funciona un taller textil para huir de tres delincuentes que asaltaron y redujeron a la familia dueña del lugar, en el barrio porteño de Villa Lugano.
El hecho sucedió en la casa situada en Unanue 6572, y Piedra Buena, donde viven un matrimonio y sus dos hijos. En la planta alta de la casa funciona un taller de costura, en el que se hallaban tres costureras. Según fuentes policiales, en la vivienda irrumpieron tres delincuentes armados con pistolas y un revólver, quienes redujeron al matrimonio y a sus dos hijos.
Las jóvenes, al ver a los delincuentes, huyeron hacia la terraza para pedir auxilio a los gritos y, ante la proximidad del hombre y el temor de ser atacadas, dos de ellas se arrojaron al vacío.

Lesiones

A raíz de la caída, las jóvenes sufrieron lesiones y debieron ser asistidas por personal médico del SAME que acudió al lugar. A raíz de los gritos, los vecinos advirtieron lo sucedido y llamaron al 911, por lo que efectivos de las seccionales 48 y 52 arribaron al lugar.
Tras un breve enfrentamiento, los policías apresaron en un patio de la casa a uno de los ladrones, quien estaba herido de un balazo en una pierna. Los otros dos delincuentes, en tanto, fueron detenidos en el patio de una casa situada a pocos metros de la de las víctimas.
La dueña de casa, identificada como Delia, contó a la prensa que la banda fue muy violenta, que exigía dinero y que golpeó brutalmente a su esposo.

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