10 de enero 2011 - 00:00

Se derrumbó apoyo a Evo Morales

La Paz - La popularidad del presidente boliviano, Evo Morales, se desplomó a un 30% a consecuencia del llamado «gasolinazo», la fallida alza de los precios de los combustibles de hasta un 82%, según una encuesta publicada ayer.

Morales tiene ahora sólo un 30%, un 67% lo desaprueba y un 3% no respondió a la encuesta realizada entre el martes 4 y jueves 6 de enero por la empresa Captura Consulting en La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, donde vive el 60% de los diez millones de bolivianos.

La encuesta, publicada ayer por el diario El Deber, de Santa Cruz de la Sierra, agrega que la popularidad del vicepresidente Álvaro García Linera cayó a un 21% y que es reprobado por un 74%.

Consultado ayer por los efectos políticos que trajo consigo el fallido incremento de los combustibles (fundado en la necesidad de evitar el contrabando y dejar de subsidiar su consumo), García Linera afirmó que desde 2006, cuando arrancó la primera gestión de Morales, los opositores aseguraban que la popularidad del Gobierno declinaba. Recordó que a pesar de los vaticinios, Morales ganó todos los comicios electorales desde entonces.

Con todo, García Linera reconoció también que existen momentos de «debilitamiento» por algunas medidas asumidas por el Gobierno «que afectan temporalmente a un sector o a otro».

«La medida que tomamos no fue para nuestra imagen. Si tuviéramos que cuidarnos nuestra imagen, estaríamos frente al espejo; no seríamos gobernantes, seríamos otra cosa. Lo importante es cuidar la economía del pueblo. Los gobernadores son otra cosa», insistió en la conferencia de prensa realizada ayer en la sede de la Vicepresidencia del Estado.

Polémico decreto

El Gobierno izquierdista de Morales promulgó hace dos semanas el polémico Decreto 748 de alza del precio de los combustibles, que provocó protestas callejeras en el occidente de Bolivia, algo que sorprendió en el bastión electoral del mandatario indígena.

La protesta iniciada en El Alto, donde Morales fue respaldado por el 80% de los votantes en 2005 y en 2009, forzó al mandatario a derogar el 31 de diciembre el decreto para que todo volviera a la normalidad. Pero no fue así, porque continúa la escasez de alimentos, y el transporte público anunció un aumento de tarifas.

Evo Morales sorprendió el 18 de diciembre de 2005 al ganar la presidencia con un 53,74% de los votos. Fue ratificado el 6 de diciembre de 2009 con un 64%, el porcentaje más alto de la historia de la democracia boliviana, acompañado por el matemático Álvaro García Linera.

Sin embargo, su segundo mandato constitucional de cinco años resultó complicado porque su popularidad se desplomó en un año.

Una encuesta de Ipsos Apoyo, Opinión y Mercado había otorgado un 52% de respaldo ciudadano a Morales en septiembre último. El presidente mejoró dos puntos en diciembre, cuando logró un 54%. Ahora cayó a un 30 por ciento en La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra.

En tanto, las juntas de vecinos de las ciudades bolivianas de El Alto y La Paz amenazaron ayer con reanudar las protestas contra un alza de tarifas del transporte urbano.

Los principales líderes de ambas juntas vecinales dijeron por separado que impedirán, a fuerza de manifestaciones en fechas todavía no definidas, el unilateral alza tarifaria de hasta un 30% que el transporte urbano de Bolivia piensa aplicar desde la próxima semana.

Agencias DPA, AFP y EFE

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