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Se desmadra guerra libia: 110 muertos y miles de evacuados
Rebeldes libios se ponen a cubierto del fuego gadafista en la asediada ciudad de Misrata (arriba). Los combates son intensos allí y la condición de algunos de los heridos pone en evidencia el uso de armamento prohibido por las convenciones internacionales (derecha).
Las fuerzas de Gadafi atacaron ayer intensamente la región de Al Jabal al Gharbi, bajo control de los rebeldes, informaron ayer habitantes de la localidad.
Ataque
«Los batallones de Gadafi no frenaron el ataque en la región, sobre todo en Yefren y Nalut, con cohetes Grad. Hubo 110 muertos entre los rebeldes y los civiles de esas ciudades», declaró un habitante de Yefren que no quiso que se revele su identidad.
Un habitante de Nalut, localidad cercana a la frontera con Túnez, indicó, en tanto, que «las fuerzas de Gadafi están perpetrando una masacre» en esa región montañosa.
Testigos aseguraron que unas mil personas murieron en seis semanas en Misrata, asediada por las tropas oficiales, según fuentes médicas, y Gran Bretaña anunció ayer su intención de evacuar de allí por mar a 5.000 trabajadores extranjeros.
La operación, liderada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), tiene por objetivo evacuar a los trabajadores extranjeros hacia Egipto, indicó el secretario de Estado británico para el Desarrollo Internacional, Andrew Mitchell.
«La situación en Misrata se deterioró seriamente estos últimos días. Cinco mil trabajadores extranjeros pobres están bloqueados en un muelle. Hay explosiones a unos 300 metros del lugar en que se encuentran», dijo a la BBC.
Mitchell anunció igualmente que Gran Bretaña financiaría más misiones de asistencia para otras ciudades del oeste de
Libia.
En Misrata, ciudad del litoral, 200 km al este de Trípoli, el mar es la única ruta hacia el exterior, y es por ella que la OIM, principalmente, evacua a los migrantes: 1.000 fueron socorridos ayer y 1.200 el viernes.
Mientras, un portavoz rebelde dijo que los bombardeos sacudieron ayer Misrata por quinto día consecutivo, después de que el día previo la ofensiva del Gobierno dejó 17 muertos y alrededor de 100 heridos.
Jeremy Haslam, jefe de la misión de la OIM en el país, indicó su temor a que se produzca un éxodo masivo de los 400.000 habitantes de la ciudad, una cifra muy superior a la capacidad logística del dispositivo montado por la OIM, Qatar y Médicos Sin Fronteras (MSF).
«El 80% de los muertos son civiles», declaró el administrador del hospital de Misrata, el doctor Jaled Abu Falgha.
Balance
Este balance no pudo ser confirmado con otras fuentes. Según Human Rights Watch (HRW), citando fuentes médicas en Misrata, para el 15 de abril, 267 cuerpos fueron llevados a las morgues de la ciudad, pero «la cantidad de muertos es más elevada» ya que algunas familias no pudieron hacer lo propio.
El hospital registró un aumento de la cantidad de civiles heridos por balas disparadas por francotiradores que provocan heridas con secuelas a menudo irreversibles. Asimismo, HRW denunció que las fuerzas gadafistas están usando bombas de fragmentación, prohibidas por tratados internacionales.
La ONU informó ayer que dos de sus enviados de alto rango exigieron el domingo, en un encuentro en Trípoli con el primer ministro libio Al Baghdadi Ali Al Mahmudi, el fin «inmediato» de los ataques contra Misrata.
El domingo se cumplió un mes desde que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución que permitió el uso de la fuerza con el fin declarado de proteger a los civiles en Libia, lo que dio paso a una intervención internacional aérea.
Pero a pesar de los ataques de la OTAN, los rebeldes no han conseguido progresar sobre el terreno, y en estas semanas se han producido continuos avances y retrocesos en las localidades costeras en el noreste del país.
Estados Unidos, Francia y Reino Unido dijeron la semana pasada que no detendrán los bombardeos hasta que el líder libio deje el poder, aunque no está claro cuándo tendrá lugar esto o siquiera si ocurrirá.
Inmersos ya en el conflicto en Afganistán, los países occidentales han descartado enviar tropas a Libia, una postura reiterada el domingo por el primer ministro del Reino Unido, David Cameron.
«Ya hemos dicho que en ningún caso se producirá una invasión o una ocupación; Gran Bretaña no pondrá soldados sobre el terreno», declaró el premier británico en una entrevista con el canal de televisión Sky News.
Agencias Reuters, EFE, AFP, ANSA y DPA


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