22 de septiembre 2017 - 22:32

¿Se fractura Irak? Desvela a Medio Oriente la consulta por la independencia kurda

Turquía e Irán amenazan con represalias (temen reclamos por parte de esa minoría que albergan en sus territorios). Occidente también se opone.

En campaña. Dos mujeres pasan frente a un póster que insta a votar a favor de la independencia del Kurdistán iraquí, una zona rica en petróleo.
En campaña. Dos mujeres pasan frente a un póster que insta a votar a favor de la independencia del Kurdistán iraquí, una zona rica en petróleo.
Erbil, Irak - Las autoridades de la región autónoma del Kurdistán iraquí parecen decididas a celebrar el referéndum de independencia el próximo lunes, a pesar del rechazo frontal de Bagdad, los países vecinos y las potencias occidentales, que temen que provoque una nueva sacudida en la maltrecha región.

El pasado 7 de junio, tras una reunión del presidente del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, con representantes de 15 de los 17 partidos políticos que se encuentran en el Gobierno y Parlamento autónomo, se decidió la convocatoria de un referéndum de independencia.

Aunque el "sí" a la respuesta de la consulta sea, lo más probable, la opción mayoritaria, el resultado del referendo no significará que el Kurdistán adquiera la independencia de manera inmediata, como remarcó en varias ocasiones el propio Barzani, sino que, con el porcentaje obtenido a favor, el Gobierno kurdo espera poder negociar con Bagdad su futura separación de Irak.

Sin embargo, las principales instituciones iraquíes rechazan esta consulta de autodeterminación, desde el Parlamento iraquí, hasta el Tribunal Supremo que ordenó la suspensión de la convocatoria; en consonancia con el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, quien pidió su cancelación.

El Kurdistán iraquí, donde unas 5,5 millones de personas están llamadas a las urnas, cuenta con una autonomía desde 1991, tras la primera Guerra del Golfo, después de que Estados Unidos estableciera una zona de exclusión aérea en el norte del país.

Sin embargo, su eventual paso hacia la independencia inquieta a las potencias occidentales, que llamaron al líder kurdo en diferentes reuniones en las últimas semanas a posponer la consulta, cuya celebración estaba prevista para 2014, aunque la irrupción del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Irak la aplazó.

Estados Unidos, que lidera la coalición internacional que lucha contra el EI en Irak y Siria y que apoyó a las tropas kurdas "peshmerga" en la lucha contra los radicales, reiteró a los dirigentes kurdos que el referéndum "distrae de los esfuerzos por derrotar al Estado Islámico y estabilizar las zonas liberadas".

Una opinión compartida por numerosos países, como Alemania y el Reino Unido, que se reunieron con Barzani para proponerle una alternativa viable para mediar con Bagdad, pero que no fue aceptada por el líder del Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

No solo el posible retiro de apoyo por parte de las potencias podría afectar al futuro país kurdo, sino también su relación con sus Estados vecinos y que lindan en la frontera: Turquía e Irán.

Irán advirtió al Kurdistán que cerrará las fronteras comunes, en el oeste kurdo, si se independiza de Irak, según aseguró el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Shamjani.

Además de ese aislamiento, el responsable amenazó con el fin de todos los acuerdos "militares y de seguridad" entre Teherán y Erbil, la capital establecida en el Kurdistán iraquí, en el caso de que gane el "sí" en el referendo porque "los acuerdos fronterizos en vigor se realizaron entre Irán y la región kurda como parte de un Irak integrado", adujo.

Por otro lado, Turquía, que linda con el norte del Kurdistán, acusó a Masud Barzani de "desintegrar Irak", y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que su país tomará todas las medidas necesarias para contener los efectos colaterales que pudiera tener una declaración de independencia.

Irán y Turquía -país de tránsito para el petróleo que el Kurdistán iraquí exporta a Europa- tienen importantes intereses económicos en la región del Kurdistán y cuenta además con nacionales kurdos en sus países.

Hasta el momento, Israel es el único país que apoyó abiertamente la celebración del referéndum para que la región kurda tenga un "Estado propio".

Pese a estas presiones, las autoridades del Kurdistán iraquí siguen dispuestas a mantener la cita para que los kurdos puedan decidir sobre su independencia, un sueño por el que luchan desde 1920.

Agencia EFE

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