29 de agosto 2012 - 00:00

Se viene el estallido

Ahí . Lawn Tennis derrotó a Tucumán y le pisa los talones a Cardenales.
Ahí . Lawn Tennis derrotó a Tucumán y le pisa los talones a Cardenales.
Esa fue la pintura del domingo pasado en el Parque 9 de Julio de Tucumán. Ambos hicieron bien sus deberes. El Purpurado derrotó a Universitario (18) por 42 a 37 y los Benjamines a Tucumán Rugby (23) por 38 a 15. De esta manera, sólo dos puntos separan al líder de su escolta. ¿Quieren hacer más dramática la película? Bueno, se enfrentan dentro de 11 días, en la fecha final.

Pero para llegar a esa instancia primero hay que pasar por la segunda fecha del cuadrangular. Y es la que se jugará este fin de semana en el mismo escenario. Esta vez, en primer turno, Cardenales tendrá que batallar contra Tucumán Rugby para llegar a la última cita por encima de todos. El equipo de la dupla Medina-Bellomío llega con un sprint final a pura velocidad, pero carga sobre sus espaldas 10 años de frustraciones, muchos de los cuales se perdieron en las últimas fechas. Esta vez se muestran sólidos, maduros y confiados. Pero...

Pero detrás se encuentra el último campeón. Con toda la chapa de candidato y su plantel rico en nombres y en jerarquía. Para Cardenales es como ser un chico en la Fórmula Uno que tiene a Michael Schumacher detrás, a dos metros de distancia. Lawn Tennis muestra su aplomo en este tipo de instancias y es seguro a la hora de jugar esta clase de partidos.

Ahora se las verá con un Universitario sin chances de nada y que ya piensa en el Torneo del Interior. Los Benjamines sufrieron en la mitad de la temporada por algunas ausencias. Ahora, con el plantel completo, son un rival de temer.

Lo cierto es que este domingo parece ser una fecha de transición, aunque los protagonistas no lo admitan por una cuestión lógica. Es la ensalada que anti-cipa el gran plato. Toda la carne estará en el asador en la última fecha, cuando Cardenales y Lawn Tennis, los grandes protagonistas de esta historia, se enfrenten. Y allí si, no habrá tiempo para la especulación ni lugar para los débiles.