22 de febrero 2013 - 00:00

Senado aprobó acuerdo con Irán

Horas de debate en el recinto del Senado con final cantado para el acuerdo con Irán. Amado Boudou antes protagonizò un cruce con Miguel Pichetto por sus visiones del reglamento. Ernesto Sanz denunció la posible paralización de la causa. Daniel Filmus debió actuar como defensor del proyecto.
Horas de debate en el recinto del Senado con final cantado para el acuerdo con Irán. Amado Boudou antes protagonizò un cruce con Miguel Pichetto por sus visiones del reglamento. Ernesto Sanz denunció la posible paralización de la causa. Daniel Filmus debió actuar como defensor del proyecto.
El Senado aprobó anochepor 39 votos a favor, 31 en contra y 2 ausencias tras un debate que comenzó poco antes del mediodía y se demoró hasta las 22.30. No hubo demasiadas sorpresas durante las argumentaciones: oficialismo y oposición mantuvieron posiciones, aunque al kirchnerismo, por tramos, le costo bastante más mantener la unidad. Una de las pocas novedades de la noche la aportó el senador por el Frente Renovador de Salta, Agustín Pérez Alsina, aliado habitual del Gobierno, que finalmente votó en contra de la ratificación del Memorandum de Entendimiento con Irán.

La sesión incluyó un duro debate por el aniversario de la tragedia de Once y aunque el oficialismo no aceptó el pedido radical para citar a Florencio Randazzo y pedir explicaciones sobre las condiciones de operación del servicio de trenes, terminó con una reconsideración del tema y el apoyo unánime, tras la votación del acuerdo con Irán, de una declaración de apoyo a las víctimas y familiares del accidente en ese tren.

La defensa del acuerdo con Irán arrancó con Daniel Filmus: "Es un esfuerzo para que no haya impunidad, se sabe que cuando no se castiga a los culpables la historia puede repetirse. Estamos ante el atentado terrorista más grande de la historia de la Argentina y uno de los más grandes del mundo", dijo. De todas formas, Filmus plantó su posición: "El Gobierno no tiene nada que ver con la forma de pensar de Irán. Es un régimen que niega el holocausto, que niega la existencia del Estado de Israel y que agrede a las minorías y las persigue. No tenemos nada que ver con esa manera de pensar".

Por el radicalismo, Ernesto Sanz comenzó con los cuestionamientos: "No es verdad que la causa esté estancada y paralizada. Decir que la causa está paralizada y justificar con ello el acuerdo firmado con Irán es descalificar a las autoridades judiciales que vienen trabajando en ella", dijo.

"El fiscal Nisman trabaja de 24 a 24 en la causa AMIA. Quienes dicen que la causa no ha tenido avances desde 2007, deberían explicar por qué el Estado sigue sosteniendo esta estructura tan especial y por qué en cada acto nunca dejaron de alabar al fiscal", siguió Sanz, "¿Por qué impidieron que venga Nisman a informar al Congreso? ¿Cómo puede ser que el canciller haya estado 45 minutos defendiendo una herramienta y nosotros todavía no conozcamos si el fiscal cree que es útil esa herramienta?"

Se recordó entonces a otro gran ausente de la tarde , Carlos Menem: "El senador por La Rioja fue el responsable político de lo que pasó.

El kirchnerista neuquino Marcelo Fuentes aportó a la defensa: "Con Inglaterra podemos hablar porque es una democracia occidental. Hablamos con ellos pese a haber cometido un crimen de lesa humanidad con el hundimiento del Belgrano. Eso sí, con Irán no podemos hablar. Con esos no". Sus palabras fueron seguidas de un curioso silencio.

El chubutense Marcelo Guinle pareció intentar levantar el espiritu oficial en el recinto: "Votamos convencidos", proclamó.

Otro radical, Gerardo Morales, sentenció: "Ni el Poder Ejecutivo, ni el Congreso, ni la negociación del canciller estan autorizados constitucionalmente para modificar el proceso judicial argentino. Este acuerdo es una violación al artícuclo 18 de la Constitución", dijo, y agregó: "No podemos modificar el juez natural de la causa, ni ponerlo en manos de una comisión y de un juez iraní.

Desde el peronismo federal, la salteña Sonia Escudero rechazó el memorándum por considerarlo "oscuro, superficial e inconstitucional" y sentenció: "Unicamente beneficiará a Irán".

El martes será el primer round en Diputados con un plenario de comisiones al que Héctor Timerman tiene asistencia comprometida. Ese debate, se anuncia, será más complicado que en el Senado: el propio bloque kirchnerista llegará a la votación forzado a apoyar un proyecto que no tiene consenso ni siquiera dentro del oficialismo. Así queda lejos el anuncio de Cristina de Kirchner cuando pidió un debate abierto en el Congreso con todos los partidos de la oposición para lograr consenso en un tema que es política de Estado y que la propia Presidente reconoce que excede las facultades del Poder Ejecutivo, como es la ratificación de un acuerdo internacional. Una vez más el tema se resuelve imponiendo la mayoría en los recintos y sin siquiera contar con el acuerdo de todos los oficialistas, que sólo votarán en Diputados, como lo hicieron muchos en el Senado, por obediencia partidaria. En Diputados, el kirchnerismo contaba ayer con 109 votos propios seguros que, sumados a los bloques aliados, le garantizaban lograr los 129 necesarios para el quórum. En esa cámara pocos kirchneristas se animaron a dar explicaciones: "Nosotros creemos que sí, que está el quórum, vamos a trabajar para ello. La sesión está convocada", decía Edgardo Depetri en un tono mucho menos triunfalista que el habitual. Hasta ahora las bajas que están confirmadas en el kirchnerismo de Diputados incluyen a Jorge Yoma, los sindicalistas Facundo Moyano y Omar Plaini, el chubutense Carlos Eliceche que renunció a la banca para asumir como jefe de Gabinete de Martín Buzzi.

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