10 de abril 2015 - 00:00

Senado, en duda para la sesión por pliego de Carlés

Miguel Pichetto recibió ayer en el Senado a Julián Álvarez, secretario de Justicia. Se lanzará bicameral para controlar el nuevo Código Procesal Penal. Temor por la sesión del miércoles para votar a Carlés.
Miguel Pichetto recibió ayer en el Senado a Julián Álvarez, secretario de Justicia. Se lanzará bicameral para controlar el nuevo Código Procesal Penal. Temor por la sesión del miércoles para votar a Carlés.
 El Gobierno enfrenta desde hoy las últimas 72 horas antes de tomar una decisión sobre el futuro del acuerdo a Roberto Carlés como miembro de la Corte Suprema para ocupar el lugar que dejó vacante Eugenio Zaffaroni. Desde que Cristina de Kirchner decidió enviar al Senado el pliego de Carlés existió una clara conciencia de que el oficialismo no tendría el número para aprobarlo, es decir, los dos tercios de los miembros presentes que exige la Constitución nacional.

El oficialismo, por ahora, mantiene la estrategia de bajar a sesionar, aunque el propio Carlés le diga a quien quiera escucharlo que no tiene el número para la aprobación. El horizonte más lógico sería suspender la sesión o, como ayer sugirió un oficialista, que el Poder Ejecutivo retire el pliego con la nominación, pero detrás está la presión por una nueva ley que modifique el número de la Corte Suprema.

Esa norma, no confirmada por el kirchnerismo, puede aprobarse por mayoría simple (otro olvido de la Constitución de 1994, que pide dos tercios para nombrar a un juez pero permite una votación simple para ampliar la Corte al infinito, si alguien lo quisiera). Un choque esta semana en el recinto por Carlés para victimizar al kirchnerismo y abrir la puerta a una reforma a la Corte es una estrategia que todavía algunos le siguen aconsejando a la Casa Rosada.

Experiencia

Aunque existan impugnaciones al pliego de Carlés por su falta de experiencia o algunos puntos en duda en su currículum, esta vez el problema central para la confirmación no es el candidato, como sucedió con la nominación fallida de Daniel Reposo a la Procuración General.

La cuestión son los dos tercios que, fuera quien fuera el candidato, la oposición se comprometió a no dar durante el Gobierno de Cristina de Kirchner. Con el peronismo federal confirmado en el bando del no, y algunas faltas que comenzaron a aparecer en el propio oficialismo, ayer empezaron a confirmarse los primeros pronósticos que anunciaban que le sería imposible al kirchnerismo conseguir aliados para sortear la exigencia constitucional.

El martes habrá reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria para organizar la sesión del miércoles, donde está en agenda el tratamiento del pliego de Carlés. Es el momento del conteo final para poner en papel si lograron o no torcer la falta de votos y decidir entonces marchar a un choque con la realidad, como con la Resolución 125, o levantar la sesión.

Así, será un fin de semana de nervios y negociaciones, pero salvo los senadores kirchneristas será difícil que en medio de una campaña electoral algún otro peronista esté dispuesto a blanquear en público semejante favor a la Casa Rosada.

Ayer, Julián Álvarez corrió hasta las oficinas de Miguel Pichetto en el Senado. Se anunció que el encuentro fue para coordinar el lanzamiento de la Comisión Bicameral de Implementación del Nuevo Código Procesal Penal la próxima semana. El secretario de Justicia se llevó de allí la última radiografía de la situación de Carlés en el Senado.

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