Senado ya busca ley para salvar DNU de reservas

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• Se reconocen conversaciones con la oposición.
• El kirchnerismo no tiene número para ratificar el decreto

El kirchnerismo ya reconoce en el Senado que no tiene el número suficiente para ratificar en esa instancia el DNU 2.010/09 con el que Cristina de Kirchner creó el Fondo del Bicentenario. A partir de allí, los caminos para el Gobierno no son muchos ante el riesgo de perder la votación en esa cámara, más cuando en Diputados la ratificación parece imposible. Con la clara convicción del peligro que esto implica para la Casa Rosada, algunos senadores oficialistas comenzaron a tantear las posibilidades de avanzar con un proyecto de ley que establezca las mismas condiciones de uso de los u$s 6.569 millones de reservas para el pago de deuda en paralelo al DNU.

Un proyecto de ese tipo, de todas formas, no es aceptado aún por la Casa Rosada: implicaría directamente reconocer la derrota del DNU del Bicentenario y la necesidad de derogarlo.

Al mismo tiempo, muchos senadores que se niegan a ratificar el DNU porque no aceptan la potestad de Cristina de Kirchner para disponer por decreto sobre el arreglo de la deuda y el uso de reservas (competencia absoluta del Congreso), más aun cuando no aparece ninguna oferta precisa de distribución de fondos hacia las provincias por parte de los Kirchner, sí estarían dispuestos a debatir la aprobación del Fondo del Bicentenario en una ley.

En esa situación están dos senadores clave hoy para el Gobierno. El pampeano Carlos Verna no se ha pronunciado públicamente, pero en los últimos días se mueve junto a la oposición en la negociación por el control de las comisiones del Senado y hasta dejó que el radical Gerardo Morales lo ubicara en la lista de los que rechazan el DNU. Morales ayer insistió públicamente con esa promesa de Verna. A la correntina Josefina Meabe se la dio hasta ahora como posible socorro del kirchnerismo en el recinto, pero ayer reaccionó con una posición similar: «No estoy en contra del Fondo del Bicentenario; si viene como una ley, lo aprobamos».

Señales

Las señales para el oficialismo fueron muchas y hasta el santacruceño Nicolás Fernández, aunque sin reconocer la existencia aun de un proyecto paralelo al decreto, reconoció ayer en un diálogo en radio El Mundo que si existiera, podría garantizarse allí «que se utilizarían sólo u$s 6.569 millones de las reservas» y el destino y las deudas que serían canceladas con esos fondos. Fernández, inclusive, fue más allá en esas declaraciones: «La verdad es que queremos aprobar el Fondo del Bicentenario con el DNU que es ley o con un proyecto de ley que esté en la misma sintonía del DNU. La verdad es que la diferencia es de matices y somos muy racionales en el análisis», dijo. «Si el proyecto de ley se aprueba en ambas Cámaras, el DNU será innecesario». Nunca un oficialista había ido tan lejos en la definición del principal conflicto que hoy tiene el Gobierno en el Congreso.

Así, el senador no avaló la existencia de un proyecto, pero relató allí todo lo que debería contener para garantizar la calma a la oposición.

Otros kirchneristas reconocen que es imposible, por ahora, que el oficialismo del Senado avance con un proyecto de ese tipo, aunque no se niegan conversaciones secretas con la oposición. «Impulsar un proyecto ahora sería desautorizar a la Presidente», se alega en el Senado. Pero se insinuó la posibilidad de que sea la misma oposición la que proponga una ley. Un acuerdo con la oposición sería el único camino posible ya que, si existiera la posibilidad de un arreglo, el Gobierno debería garantizarse primero que Diputados, con mayoría opositora, aprobara esa ley.

Mientras tanto, Miguel Pichetto, jefe del bloque, se mantuvo en la posición inicial: «El único instrumento que tengo para debatir en el recinto es el Decreto 2.010. No tengo información de que el Ejecutivo esté analizando un proyecto de ley para la creación del Fondo del Bicentenario».

Anoche, hasta Julio Cobos se involucró en esa disputa: el vicepresidente se puso en línea con el pedido de Verna y el razonamiento de Nicolás Fernández, reclamando un proyecto de ley para debatir el uso de reservas en lugar de avanzar con un DNU que considera inaplicable. Para la visión de los Kirchner, más que una ayuda a la ley esa declaración operará como un freno a cualquier alternativa que no sea el decreto.

Pichetto, mientras tanto, sigue ocupado en la negociación por el control de las comisiones en el Senado. Ayer rechazó la oferta de los radicales y peronistas disidentes de quedarse con la mayoría en la totalidad de esos cuerpos y sólo ceder la presidencia en las comisiones de «gestión», como Presupuesto y Hacienda o Acuerdos.

«Hay un bloque de 32; hay uno de 16, y muchos bloques de dos. No se puede convalidar un reparto que no corresponde», dijo Pichetto. Si no hay acuerdo, entonces, el kirchnerismo prefiere llevar esa cuestión al recinto para obligar a algunos rebeldes como Verna a que se pronuncien públicamente a favor o en contra del Gobierno.

Al mismo tiempo, en Diputados la oposición apuró una sesión para rechazar el DNU: «Estamos buscando realizar una sesión especial el 2 de marzo con la intención de rechazarlo», confirmó el radical Oscar Aguad.

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