12 de marzo 2014 - 00:00

Sentaron a Cristina junto a la nueva presidenta y Biden corrió a saludarla

La presidente Cristina de Kirchner y el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, mantuvieron una conversación durante la cena brindada por La Moneda.
La presidente Cristina de Kirchner y el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, mantuvieron una conversación durante la cena brindada por La Moneda.
Valparaíso (especial) - La multitudinaria delegación argentina que asistió a la asunción de Michelle Bachelet se dispersó ayer después del almuerzo de los jefes de Estado que ofreció la nueva mandataria chilena en Palacio de Cerro Castillo de Viña del Mar. Cristina de Kirchner y los invitados del Gobierno y de la oposición partieron hacia Buenos Aires con la sola excepción de Héctor Timerman, quien permaneció en Chile para participar hoy de una reunión de cancilleres de países de la Unasur en la que se analizará, como asunto excluyente, la crisis política en Venezuela.

Nicolás Maduro, después de promocionar su llegada a Chile, terminó suspendiendo el viaje y delegó la representación en su ministro de Exteriores, Elías Jaua, quien estará hoy en la reunión de Unasur.

Además de participar en el almuerzo, la presidente argentina estuvo en la llamada "foto de familia" con la flamante presidenta y los demás mandatarios presentes. Antes había estado en el acto de jura de Bachelet en el Salón de Honor del Palacio Legislativo de Valparaíso. En ese acto Cristina de Kirchner se ubicó en la primera fila del recinto legislativo junto a los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; de Uruguay, José Mujica; de Perú, Ollanta Humala; de Colombia, Juan Manuel Santos; de Ecuador, Rafael Correa; de Bolivia, Evo Morales, de México, Enrique Peña Nieto, y de Paraguay, Horacio Cartes. El príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, también participaron de la ceremonia. Aunque no hubo conversaciones formales con los otros invitados, Cristina de Kirchner habló varios minutos con el mexicano Peña Nieto y con el ecuatoriano Correa. También debió prestarse al interés de decenas de funcionarios chilenos por sacarse fotos con ella.

En los actos protocolares, la Argentina ocupó un lugar central en todos los actos: Cristina de Kirchner se sentó en la noche del lunes, en la cena de La Moneda, junto al saliente Sebastián Piñera. Durante el evento, Biden se levantó de su mesa y se acercó a saludar a la mandataria argentina y cruzaron unas breves palabras. Ayer, en el almuerzo en Viña del Mar, la presidente argentina se sentó junto a la entrante Bachelet.

En el grupo que acompañó a la presidente argentina estaban Timerman, Carlos Tomada, Alfredo Scoccimarro, el embajador Ginés González García y un grupo de legisladores de diferentes sectores del arco político argentino.

En la noche del lunes ese grupo dominó por la cantidad de representantes de un país la cena de despedida que ofreció el presidente saliente de Chile, Sebastián Piñera, en el Palacio de La Moneda de Chile y ayer en el acto en el Congreso debió esforzarse por ingresar a un recinto colmado de invitados. El ministro Tomada, por ejemplo, debió hacerse pasar por un familiar de uno de los nuevos ministros chilenos para que le habilitasen una puerta.

El almuerzo en el Cerro Castillo estaba reservado a los jefes de Estado. El resto de la delegación fue derivado al tradicional Hotel Miramar, en donde había reservas para todos los invitados de todos los países. También hubo allí problemas de ubicación que el embajador González García resolvió con profesionalismo: llevó a todos los argentinos a un comedor aparte con vista al mar en donde oficialistas, opositores y funcionarios de apoyo del Gobierno departieron en animada estudiantina. Se les acercaron además algunos jóvenes argentinos que participan en Chile de los juegos deportivos Odesur.

Dejá tu comentario