La estadounidense Serena Williams, ex No 1 del mundo y actualmente en el puesto 14 del ranking de la WTA, fue designada por Unicef como embajadora de los derechos de los niños. «Serena no sólo es una campeona mundial del deporte, sino que de ahora en más llevará la bandera de los niños que viven en países en vías de desarrollo», destacó el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake. El rol de «Goodwill Ambassador» (Embajador de la Buena Voluntad) alentará a la tenista a que los niños de países subdesarrollados «puedan tener acceso a la educación y salgan de un círculo vicioso de pobreza e ignorancia», agregó el directivo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.