26 de noviembre 2009 - 00:00

Serio: sin acuerdo aún en los conflictos por Kraft y subtes

Los conflictos laborales tanto en Kraft como en subtes continuaban anoche siendo materia de negociación, pero con serias posibilidades de que no se alcanzara un acuerdo, luego de varias horas de reuniones, por separado, durante la jornada de ayer en el Ministerio de Trabajo. Carlos Tomada, el responsable de la cartera, había convocado a ambos sectores para intentar acabar con los conflictos, pero hasta la noche no había avances en ninguno de los dos casos. Más aún, con serias amenazas de volver a los cortes de rutas y a los paros en el servicio de los subtes.

En el caso de Kraft, ya a la tarde representantes de los trabajadores habían admitido que «aún está lejano» un posible acuerdo. «Se está redactando un acta, pero eso no significa que haya acuerdo, porque nada está definido y la empresa no acepta retomar los 8 despedidos», lanzaba Javier Hermosilla, titular de la comisión interna. La reunión comenzó al mediodía en el piso 18 del edificio del ministerio, ubicado en la avenida Alem, donde los trabajadores de la compañía realizaron una protesta para reclamar la reincorporación de ocho empleados despedidos. Los delegados se movilizaron por el centro porteño para luego arribar a la avenida Alem, donde interrumpieron parcialmente el tránsito. «La empresa traba todo tipo de negociación, pese a la intervención del ministro; nada está definido y la compañía no acepta retomar a los 8 despedidos», decía Hermosilla, uno de los primeros delegados en ser despedidos al comienzo del conflicto y que debieron ser reintegrados en sus funciones por la compañía.

El conflicto había ingresado en un período de tregua, que terminó cuando la empresa decidió despedir a otros ocho trabajadores que se encontraban en el listado de 53 empleados que estaban fuera de la compañía, pero con posibilidades de ser reincorporados. Esa medida provocó la reacción del gremio, que convocó a movilizaciones y marchas y llevó el reclamo hasta el Ministerio de Trabajo.

El titular de la cartera laboral intimó a la multinacional a reincorporar a los trabajadores y continuar con las negociaciones, pero la compañía desoyó la exhortación. Incluso, Tomada advirtió sobre la existencia de cierto «incumplimiento» por parte de la compañía, aunque admitió que el gremio muestra un «exceso en el reclamo».

El conflicto había crecido en intensidad, luego de casi un mes de tregua, cuando el martes pasado los delegados decidieron cortar nuevamente la Panamericana ante la decisión de la ex Terrabussi de despedir a 8 empleados que estaban suspendidos en el momento de firmar el acuerdo anterior.

Las negociaciones por la situación de los trabajadores del subte comenzaron a las 19. En la puerta del ministerio, al ingresar en la reunión, los delegados hicieron sus advertencias de rigor. «Está siempre latente», dijo el representante Claudio Della Carbonara al entrar al edificio de Alem al 600, para comenzar las negociaciones. El delegado estaba acompañado por el otro representante del sector, Néstor Segovia; mientras que en otro salón esperaban representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

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