18 de junio 2010 - 00:00

Siguen todos en carrera

Los jugadores griegos festejan tras el gol anotado por el defensor Vasilis Torosidis.
Los jugadores griegos festejan tras el gol anotado por el defensor Vasilis Torosidis.
Pelota, tres cuartos de cancha, protagonismo y diferencia numérica fueron las concesiones de Nigeria a Grecia. En realidad, fue Sani Kaita el que regaló el partido. Ese instante en el que el volante nigeriano se hizo expulsar marcó un antes y un después en el desarrollo.

Esa expulsión complicó a las Águilas, cuya ofensiva quedaba muy despegada. Los griegos habían sido una máquina de defender y sufrieron un gol de pelota parada, su especialidad. Sin embargo, Reahhgel, cuando se vio con un hombre de más, aprovechó que Papastathopoulos estaba amonestado y lo sacó para poner un delantero: Samaras. Gracias a esa audacia de su técnico, Grecia pudo empatar antes de que terminara el primer tiempo.

Acostumbrados a ser los contraatacantes más que un equipo con iniciativa, los helénicos, que se habían lanzado con todo sobre el arco de Enyeama, sufrieron las réplicas, pero Nigeria no supo ganarlo. Luego llegó el error del guardavalla nigeriano, que venía teniendo un buen Mundial y una actuación impecable en el partido ante la Argentina. El tiro de Tziolis afuera, el rebote y el grito de Torosidis. Primera victoria, primeros puntos y primeros goles para su país en un Mundial.

Dejá tu comentario