21 de septiembre 2011 - 00:00

Siguió el “efecto suelo”

Siguió el “efecto suelo”
Son tan débiles los supuestos estímulos positivos que se buscan y rebuscan desde los escritorios de los «hacedores» de mercado, que ensayando ayer visión optimista para que a Grecia no la dejen irse al fondo del mar, los índices de Europa lograron levantar levemente sus cabezas. Y como condimento extra se lanzó la nueva expectativa por lo que iría a pronunciar Bernanke, de tal modo armando un «combo» de dos continentes. Esto último no alcanzó más éxito que ver al Dow Jones culminar casi en el saldo neutro. Mientras en el Bovespa significó una baja de más del 1 por ciento. De última, se agregó el Merval, persistiendo en un andar con el legendario «efecto suelo» (famoso cambio en los vehículos de «Fórmula 1») y donde aparecen nuestro mercado con especial vocación por no levantar vuelo, aún en ruedas del exterior donde aparecen subas generales.

Este componente de ámbito local ya advertido al lector en la víspera resultó un deambular por el desarrollo, para culminar en el mismo punto de partida. Y viendo de modo peligroso el escalón siguiente, que perforaría el piso de los «2700» puntos. Diferencias tan exactas, que no las hubo, con «25» papeles revistando con cada signo. En el aporte de negocios, también una parquedad absoluta, sin poder trascender de los $ 37 millones de efectivo y siendo que la oferta se muestra calma se percibe claramente la ausencia de actitud alcista.

Demanda que está a la vera del mercado, aunque no se decide casi nunca a participar. Otra rueda que nació y murió, inmersa en la nebulosa, sin destino concreto. Y que hoy engendrará otra sesión bursátil, cuyo resultado es una «charada» absoluta. La Bolsa, misterio...

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