8 de agosto 2014 - 00:00

Sin acuerdo, Hamás amenaza con volver a golpear a Israel

La población de la Franja de Gaza intenta retomar la normalidad cotidiana, pero las señales de la destrucción que dejó el último conflicto son visibles a lo largo de todo ese enclave palestino. Pese a ello, el grupo Hamás se declaró dispuesto a “volver a la batalla” contra Israel.
La población de la Franja de Gaza intenta retomar la normalidad cotidiana, pero las señales de la destrucción que dejó el último conflicto son visibles a lo largo de todo ese enclave palestino. Pese a ello, el grupo Hamás se declaró dispuesto a “volver a la batalla” contra Israel.
El Cairo - La tensión aumentaba anoche después de que el grupo terrorista Hamás amenazara con reanudar los combates contra Israel, durante las negociaciones que se llevan a cabo en Egipto para la prolongación del frágil cese del fuego en vigor desde el martes en la Franja de Gaza.

Israelíes y palestinos llevaban a cabo en El Cairo conversaciones extremadamente complicadas, con mediación de Egipto, para que el cese del fuego que expiraba al cierre de esta edición se convierta en una tregua duradera.

A pocas horas de cumplirse el límite, el brazo armado de Hamás, la organización islamista que controla la Franja de Gaza, hizo un llamado desde Gaza a la delegación palestina en El Cairo a "no aceptar un alto el fuego si no obtiene satisfacción sobre las demandas de nuestro pueblo", y se dijo "dispuesto a lanzarse de nuevo a la batalla".

El portavoz de las brigadas Azedín Al Qasam, Abú Obaida, puso como primera condición de su organización la construcción de un puerto marítimo. Exigió también "un fin real de la agresión (israelí) y un verdadero levantamiento del bloqueo".

Las brigadas y la delegación en El Cairo "libran la misma batalla y se completan", dijo desde El Cairo Izat el Rishq, uno de los miembros de la delegación y uno de los dirigentes en exilio del Hamás.

Previamente, funcionarios palestinos habían filtrado amenazas. "Si Israel sigue ganando tiempo, no prolongaremos el cese del fuego", declaró un miembro de la delegación palestina en El Cairo, bajo condición de anonimato.

Por su parte, los israelíes se mostraban discretos. Israel, que no está dispuesto a ceder a las peticiones de Hamás, anunció su interés de prolongar la tregua de forma ilimitada, pero sin ninguna condición. En caso de una tregua permanente, solicitan que Hamás se desarme.

A primera vista, las exigencias de los israelíes y palestinos son irreconciliables, pero tienen sobre sus hombros la presión de un terrible balance humano.


La operación israelí "Margen Protector" lanzada el 8 de julio mató a 1.886 palestinos, entre ellos 430 menores, según el ministerio palestino de Salud. Según Unicef, el 73% de las víctimas son civiles. Del lado israelí, 64 soldados y tres civiles perdieron la vida. La guerra pulverizó también la economía, ya de por sí debilitada, de la Franja de Gaza, un pequeño territorio de 360 km2 en el que 1,8 millón de personas intentan sobrevivir al bloqueo impuesto por Israel.

"No estoy seguro de que la batalla haya terminado", dijo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, un mes después del inicio de la ofensiva. "Creo que hemos debilitado significativamente las capacidades de Hamás", añadió, señalando que quizá lo que quedan son los túneles todavía por descubrir bajo la frontera entre Gaza e Israel.

"Todo depende de si quieren continuar esta batalla. Yo pienso que debemos encontrar una solución pacífica, si se puede", declaró Netanyahu. "Israel actúa de esta manera: nosotros atacamos a los combatientes y matamos accidentalmente a civiles. Los terroristas lo hacen exactamente a la inversa", aseveró.

A pesar de la amenaza de expiración de la tregua, la vida de los gazatíes retomó desde el martes en un ambiente de normalidad con atascos y comercios abiertos. Pero el panorama de personas en refugios improvisados entre las ruinas de sus casas recordaba las semanas de conflicto.

En ese marco, la ONU pidió la prolongación de la tregua. "El cese del fuego de 72 horas entre Israel y las facciones palestinas, que entró en vigor el 5 de agosto, debe continuar", dijo en un comunicado el coordinador de las operaciones humanitarias de la ONU en la Franja de Gaza, James Rawley. "Debemos aumentar rápidamente la magnitud de nuestra intervención (humanitaria) para satisfacer las necesidades de la población de Gaza, ahora y a largo plazo. Pero para ello, necesitamos una tregua duradera", señaló.

Agencias AFP, Reuters, EFE, ANSA y DPA, Ámbito Financiero

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