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Sin defensa y sin justicia
Defensa y Justicia juega bien, lo sabíamos. Y creo que nos confiamos justamente en eso. Porque creíamos que al tener enfrente un equipo que juega, que no se mete atrás, nos iba a simplificar el trámite porque encontraríamos espacios, ritmo, y todo lo que se necesita para desplegar buen fútbol.
La frutilla de la torta vino a los 2 minutos, porque a partir del gol de Ocampos todo lo planificado comenzaba a escribirse casi sin esfuerzo. El partido estaba abierto para definirlo.
-Goolll!!! Bien pibe, bien presionando!!! Ahora, ahora sin presiones a jugar, vamos River que hoy es el día!!!
Pero pisando los 9 minutos vino un gol de otro planeta. Un centro que salió como un misil para clavarse inesperadamente en el segundo palo de un sorprendido.
-Nooo!!! No podemos tener tanta mala suerteee!!! Por
diooosss!!! ¿Cuándo vamos a respirar unos minutos tranquilos!!!
River, a partir de ahí, perdió la pelota, parecía un equipo cansado, sin piernas, siempre anticipado. Defensa y Justicia ganaba en todas las divididas y en cualquier sector del campo. Como nunca, desde el comienzo del torneo, nos vimos superados en el juego de manera tan notoria.
-No agarramos la pelota!!! Nos estamos comiendo una uva importante!!! Espero que se agoten estos de Defensa y Justicia porque nos están pasando por arriba!!!
Sobre el final, David Trezeguet ya precalentaba, señal de que su ingreso era número cantado para la etapa final.
Al inicio del segundo tiempo, Defensa y Justicia nos tuvo a mal traer con dos córners, uno al segundo palo y otro al primero, que no fueron gol de milagro.
-Pero la PQLP!!! No puede ser que nos ganen todas, todas las pelotas de arriba, de abajo, de costado, de frente. Por favor, agarremos una, no te pido el Barcelona, pero tengámosla nosotros un poquito.
-Dale Sánchez, vamos querido!!!! Goooll.Gooolll, qué golazo del franchute!!! Qué maestro, David, cómo definió!!!
El cabezazo de Trezeguet en un mal comienzo de River parecía caerle a Defensa y Justicia como un balde de agua. Pero no, fueron para adelante, y nos volvieron a arrinconar bajo los palos de Vega. Así fue como el Indio sacó al córner un tiro libre dificilísimo sobre su palo. Sufrimos nuevamente con un tiro de esquina y sobre los 9 minutos, otro córner cerrado puso de nuevo las cosas en su lugar.
-Pero marquemos bien la c... de mi madre!!! No puede ser que te avisen con tres córners que te van a embocar!!! No lo puedo creer, jamás vi a River perder tantas pelotas!!!
A partir del empate el partido se hizo de ida y vuelta, pero River carecía por completo de precisión, hasta de inteligencia al resolver equivocadamente algún contraataque. Sobre los 14, un lateral al medio del área para Piris Alvez de espaldas al arco. Difícil para un delantero y fácil para el defensor. Pero River estaba para dar vuelta cualquier estadística, e inesperadamente el delantero giró poniendo un centro al medio del área chica para que Bustamante la empujara de cabeza frente a la mirada de tres defensores millonarios.
-Pero la PQLP, LPQLP, la re PMQLP!!! Qué gol pelotudo nos dejamos hacer, clavados como postes!!! ¿Cuándo vamos a ganar lo que tenemos que ganar?!!!
Y River salió a empatar o morir, ejerciendo una leve presión sobre un equipo ordenado, concentrado, y que a esa altura del partido ya venía haciendo méritos suficientes para quedarse con la victoria.
Y a los 23 minutos enganchó Trezeguet y dejó solo a Cavenaghi frente al arquero. Erró la definición el Cavegol y David
recogió el rebote para poner el empate definitivo.
-Gooollll, gooollll, David querido!!! Menos mal que viniste, franchute!!! Vieja, vieja, traeme el pastillero completo que me da un infarto!!! Menos mal, se nos venía la noche. Y como reza el axioma futbolero: «Cuando no se puede ganar, al menos no hay que perder».

