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Sin fútbol y sin punta
Lucha en el barro. Dos titanes en la puja: Rolando Schiavi de un lado y Sebastián Domínguez del otro se sintieron en su terreno. Boca y Vélez no tuvieron ideas y empataron sin goles.
Vélez no fue mejor que Boca. Tuvo dos enganches (Federico Insúa y David Ramírez) pero poco fútbol y fundamentalmente poca presencia en el área.
Eso sumado a que el estado del campo de juego no estaba en buenas condiciones hizo un partido olvidable, con muy pocas situaciones de gol y con un cero a cero final que fue fiel reflejo de lo que pasó.
Si hay un término que le quede cómodo al espectáculo ese fue aburrido. Dos equipos que se dedicaron más a luchar que a jugar y que bloquearon al rival lejos de las áreas, casi sin atacar.
En Boca se sentía mucho la ausencia de Santiago Silva, porque ante el mal estado del piso era conveniente buscar atacar por arriba, pero con Mouche y Cvitanich las chances de éxito en ese juego se reducían.
El barro también obnubiló la mente de Juan Román Riquelme, que venía de un partido brillante y ayer casi no gravitó en el juego, per-dido y casi como un delantero centro.
Cuando Roncaglia dejó a Boca con diez hombres (tremenda patada a Insúa), Falcioni rearmó el equipo cambiando de costado a Clemente Rodríguez y retrocediendo a Sánchez Miño como lateral izquierdo, con lo que perdió desborde por ese costado.
En Vélez intentaron con el «Burrito» Martínez, pero la falta de un delantero genuino de área se sintió mucho. Conclusión: un empate anodino y Boca se quedó sin la punta del Clausura.

