Sobornos: espías declaran en secreto

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El juicio oral por los presuntos sobornos en el Senado durante el Gobierno de Fernando de la Rúa se reactivará el 12 de marzo con una nueva declaración del arrepentido Mario Pontaquarto y múltiples emociones como consecuencia de las declaraciones de treinta funcionarios de la SIDE que peregrinarán al subsuelo de los tribunales de Comodoro Py. En audiencias diferenciales, sin acceso al público o a la prensa, estos funcionarios prometen aportar datos sobre las finanzas del organismo que integran y contrastar las versiones que ha dado Pontaquarto (quien ha sostenido que los fondos de los supuestos sobornos provinieron de la calle 25 de Mayo).

El exfuncionario del Senado declarará por quinceava vez desde que comenzó el expediente. Hasta el momento el debate oral no ha confirmado sus versiones sobre los supuestos sobornos. Relatos, croquis y descripciones que han sido desacreditados -o directamente ignoradas- por los testigos que se han presentado en el debate que en este aspecto incluye desde ordenanzas de la Casa de Gobierno hasta expresidentes. Pontaquarto ahora buscará aclarar los puntos endebles de su versión.

Cruces

Luego será el turno de los hombres de la SIDE, organismo que ha mantenido cruces con el TOF número 3 desde que en ese ámbito se desarrollara el juicio oral contra Gustavo Béliz por presunta violación de secretos de Estado. El exministro de Justicia fue absuelto luego de que los jueces Guillermo Gordo, Gerardo Larrambebere y Miguel Pons entendieran que no cometió un acto ilegal al exhibir en televisión una fotografía del director de operaciones de la SIDE, Jaime Stiusso.

Disconforme con este fallo Stiusso emprendió una causa judicial contra los miembros del tribunal. Dicho expediente ya tiene un pedido de desestimación, consecuencia de la falta de avances en el juzgado de Daniel Ercolini, que debe resolver la Cámara Federal. Un detalle: a diferencia de lo usual, Stiusso no litiga mediante el departamento de legales de la SIDE sino que lo hace a título personal.

En esta ocasión el tribunal evitará nuevas objeciones y ha dispuesto audiencias a puertas cerradas para escuchar testimonios de directivos y empleados sin cargo jerárquico en la estructura de inteligencia. No será algo nuevo: cuando Fernando de Santibañes declaró sobre las cuentas de la SIDE, en la primera parte del debate, también lo hizo con resguardo de extrema confidencialidad. En esa oportunidad el exjefe de los espías habló de cuentas bancarias en el país y en el exterior y relató detalles reveladores sobre la logística que implican los movimientos más simples, como el pago de sueldos o los montos para las llamadas "operaciones especiales".

Objetivo

Ahora los jueces buscan conocer con más detalle los movimientos financieros de la SIDE y compararlos con los testimonios del "arrepentido". Se esperan preguntas sobre reuniones reservadas y distintos avatares de la rutina de los espías. El único limite será el hermetismo ya que ni siquiera se conocerá los nombres de quienes se sentarán en el estrado.

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