13 de abril 2011 - 00:00

Sorprenden Francia y Reino Unido con dura crítica a OTAN

La aviación francesa bajo comando de la OTAN tiene un rol protagónico en la actual ofensiva en Libia. El Gobierno de Nicolas Sarkozy reclama que los ataques se acentúen.
La aviación francesa bajo comando de la OTAN tiene un rol protagónico en la actual ofensiva en Libia. El Gobierno de Nicolas Sarkozy reclama que los ataques se acentúen.
París y Trípoli - Desde el comienzo de la intervención internacional en Libia a mediados de marzo, los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no han ocultado sus diferencias, pero éstas alcanzaron ayer un nuevo pico de tensión cuando Francia y el Reino Unido afirmaron que la Alianza no hace lo suficiente para proteger a la población civil.

El canciller francés, Alain Juppé, manifestó en París que «la OTAN debe jugar plenamente su rol. Quiso tomar la conducción de las operaciones y nosotros lo aceptamos», por lo cual ahora debe «evitar que Muamar Gadafi use armas pesadas para bombardear a la población».

A su turno, el canciller británico, William Hague, exhortó a la OTAN a «aumentar sus esfuerzos», en declaraciones realizadas en la víspera de una reunión del Consejo de Exteriores de la Unión Europea (UE), en Luxemburgo.

Sugestivamente, se anunció en medio de la polémica que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, recibirá hoy en París al primer ministro británico, David Cameron.

La OTAN respondió a las críticas y aseguró que podría obtener mejores resultados si tuviera más medios militares a su disposición, aunque aseguró que no bajó «el ritmo» de sus bombardeos.

Desde que Estados Unidos decidió que sus aviones dejaran de participar en las operaciones contra objetivos gadafistas, Francia y el Reino Unido soportan el peso de la mayor parte de las acciones ofensivas, por lo que ambos reclaman más contribuciones a sus socios.

Fuerzas de casi todos los países de la OTAN, y de algunos no miembros, participan en la operación aérea en Libia, pero no tienen autorización de sus gobiernos para disparar contra las fuerzas de Gadafi.

Uno de ellos es España, cuyo Gobierno afirmó ayer que no se siente aludida por esas peticiones y recordó que «cada país aporta según sus capacidades y previo mandato interno».

Cruces

El secretario de Estado español para la Unión Europea, Diego López Garrido, aseguró además que la Alianza Atlántica está haciendo «una muy buena labor» en Libia.

En el medio de los cruces, el Gobierno de Barack Obama pareció desautorizar a Londres y París al expresar su «completa confianza» en el mando de la OTAN. En su conferencia de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó que la Alianza logrará los objetivos establecidos en la misión, la protección de los civiles y el establecimiento de una zona de exclusión aérea.

Sin embargo, la oposición a Gadafi también reclamó ayer armas para protegerse y denunció que las fuerzas del dictador ya mataron a más de 10.000 personas y herido a unas 30.000 desde el inicio del conflicto.

La solicitud fue anunciada por el portavoz del Consejo, Abdel Ghogha. «Pedimos a los países que reconocieron el Consejo Nacional de Transición (CNT) armas y equipamientos», declaró.

Italia consideró que la resolución de Naciones Unidas, a pesar de que impone el embargo de armas al país, «no excluye» la entrega de armamento a los grupos rebeldes para defenderse, afirmó el canciller Franco Frattini, en Luxemburgo.

En otro plano, con respecto a la situación de Misrata, la insurgencia libia demandó ayer a la comunidad internacional que detenga la masacre de civiles en esa ciudad, donde las tropas de Gadafi preparaban anoche «un ataque devastador» y para «impedir» el arribo de ayuda humanitaria.

Agencias EFE, ANSA y Reuters

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