31 de mayo 2010 - 00:00

Subastan uno de los últimos retratos femeninos de Klimt

«Retrato de Ria Munk III» es el último de la serie de tres encargados por la familia Munk. Figura entre los más modernos de los retratos femeninos de cuerpo entero pintados por Klimt.
«Retrato de Ria Munk III» es el último de la serie de tres encargados por la familia Munk. Figura entre los más modernos de los retratos femeninos de cuerpo entero pintados por Klimt.
Londres - La casa de subastas Christies anunció que pondrá a la venta uno de los últimos retratos femeninos pintados por Gustav Klimt (1862-1918), con un precio estimado de entre 19.6 y 25 millones de dólares. La obra será la estrella de la subasta de Arte Impresionista y Moderno a realizarse el 23 de junio, en Londres.

Realizado entre 1917 y 1918, «Frauenbildnis (Retrato de Ria Munk III)» es el tercero y último lienzo de una serie de tres retratos encargados por la familia Munk. En este caso, se trata del retrato de la hija, Ria Munk. El cuadro es uno de los últimos y más modernos de los retratos femeninos de cuerpo entero pintados por Klimt y ofrece una muestra de los métodos de trabajo del artista austríaco en la última fase de su vida.

«Ésta es una ocasión excepcional de ofrecer en una subasta uno de los últimos retratos de Klimt, y además un retrato de esta importancia. Es algo que sucedió sólo dos o tres veces en 20 años», detalló Giovanna Bertazzoni, directora del departamento de Arte Impresionista y Moderno de Christies.

Aranka Munk era hermana de Serena Lederer, la patrocinadora más importante del pintor. En 1911, cuando la hija de Aranka, Ria, se suicidó con un tiro en el pecho (tras romper con su amante, el escritor Hans Heinz Ewers), ella le pidió a Klimt que pintase a su hija basándose en su imagen en el lecho de muerte.

La familia Munk rechazó los dos primeros intentos de Klimt de realizar el retrato. Posteriormente, el pintor alteró la segunda versión del cuadro para transformarlo en lo que hoy se cree que es la obra «Die TTMnzerin», el retrato de una danzarina que se encuentra actualmente en la Neue Galerie de Nueva York.

En 1917, Klimt empezó la obra actual, que representa a Ria de lado, mirando al observador con una sonrisa serena en el rostro. Así como en otros célebres trabajos del artista, incluyendo el icónico «Retrato de Adele Bloch-Bauer II», Klimt envuelve el sujeto principal en un rico fondo decorativo, inspirado en su pasión por el arte del Este.

El rostro y los detalles a su alrededor están finalizados, mientras que el vestido y el suelo se dibujaron en carbón, resultando en un «non finito». La obra también revela cómo era el método de trabajo del artista, puesto que demuestra la minuciosidad de sus dibujos y devela que, en ese período de su carrera, Klimt era impulsivo y espontáneo al dibujar directamente en el lienzo.

Poco tiempo después de la muerte de Klimt, en 1918, la obra pasó a Aranka Munk. El cuadro permaneció en una villa al lado de un lago, en Bad Aussee (Austria), perteneciente a la familia Munk, hasta 1941, cuando los nazis tomaron la propiedad.

La obra llegó a manos del coleccionista y comprador William Gurlitt. En 1953, Gurlitt donó «Frauenbildnis» y otras importantes pinturas a la Neue Galerie der Stadt, en Linz, que más tarde se conocería como el Lentos Museum. La obra permaneció en el museo hasta junio de 2009, cuando la institución la devolvió voluntariamente a los herederos de Aranka Munk, que, por su parte, confiaron a Christies la venta del cuadro a beneficio de la familia.

Agencia EFE

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