14 de septiembre 2010 - 00:00

Subieron nota de Argentina: disminuyó riesgo de default

Carlos Menem
Carlos Menem
Standard & Poors elevó la calificación de la deuda argentina a «B», desde «B-», con perspectivas estables. Según explicaron desde la calificadora, la decisión de ayer se tomó luego de mejoras en el perfil financiero del Gobierno, gracias a menores niveles de deuda y menores presiones de liquidez a corto plazo.

Con el cambio, la calificación de la deuda argentina volvió al mismo nivel que tenía en octubre de 2008, cuando se redujo la calificación tras la estatización de las AFJP en el inicio de la crisis internacional.

En esta oportunidad, «la combinación de una recuperación económica fuerte en 2010, respaldada por condiciones externas favorables que se espera persistan durante el mediano plazo, debería aliviar los riesgos de recaída», sostuvo ante este diario el analista de Standard & Poors Sebastián Briozzo. Además, aclaró que la Argentina nunca obtuvo el grado de inversión, tal como hoy ostentan Brasil y Perú. «El máximo al que se llegó fue «BB» (dos niveles más que el actual), que fue en 1997 (durante el último mandato de Carlos Menem)», indicó.

Las calificaciones de la Argentina siguen limitadas por la polarización del entorno económico y político, la falta de previsibilidad de las políticas gubernamentales y la elevada inflación, sostuvo S&P en un informe. Briozzo añadió que «lo más importante es ganar en términos de previsibilidad y poner en práctica medidas que tiendan a generar transparencia». Además, indicó que «el resultado del canje de la deuda no tuvo un impacto directo. Fue positivo, pero no el disparador».

Las calificadoras fueron criticadas por no haber anticipado la última crisis internacional, como tampoco la del Tequila ni la del real brasileño. Frente a una pregunta, Briozzo defendió: «Nuestros propios estudios no reflejan que lleguemos tarde. El EMBI o el CDS tiene mayor volatilidad que nuestra calificación porque nosotros miramos el largo plazo».

Con la modificación de ayer, la deuda argentina quedó con la misma nota que la de Paraguay y Bolivia (B), un escalón por debajo de la de Venezuela (BB-), dos con respecto a Uruguay (BB), con tres de diferencia con Brasil y Perú (BBB+), y cuatro en relación con Chile (AA), la mejor calificación de la región.

«Hoy por hoy, la Argentina sigue lejos de lograr el grado de inversión», indicó Briozzo. Sin embargo, sostuvo que «a pesar de la prevalencia de un enfoque político y económico que aumentó la polarización, esperamos que el PBI crezca en un 7% en 2010 y un 4,5% en 2011».

Un aspecto que resaltan como positivo desde S&P es la reducción de la deuda neta, sumado a que gran parte de ella está en manos del sector público. «Entre un 35% y un 45% de la deuda total del Gobierno estaría en manos de agencias gubernamentales», justificaron en la decisión. Además, «sostuvieron que el Gobierno ahora está en una mejor posición para buscar alternativas de financiamiento (dentro del sector público y vía reservas internacionales), de ser necesario, sin emitir deuda en el mercado de capitales».

Dejá tu comentario