20 de diciembre 2013 - 00:00

Sudán del Sur, a un paso de la guerra civil

Los Cascos Azules de las Naciones Unidas protegían a los civiles en Juba. La capital se convirtió en el epicentro de los enfrentamientos liderados por las fuerzas leales al vicepresidente, que  busca derrocar al Gobierno.
Los Cascos Azules de las Naciones Unidas protegían a los civiles en Juba. La capital se convirtió en el epicentro de los enfrentamientos liderados por las fuerzas leales al vicepresidente, que busca derrocar al Gobierno.
Yuba - Los insurgentes de Sudán del Sur combatían contra las fuerzas gubernamentales ayer mientras la continuación de los enfrentamientos hacía temer una guerra civil y países de la región intentaban organizar conversaciones de paz.

Las tropas insurgentes leales al exvicepresidente prófugo Riek Machar se apoderaron de la ciudad de Bor el miércoles al anochecer, afirmó el vocero del ejército Philip Aguer, mientras continuaban los combates en el estado de Jonglei (este), luego de un presunto intento de golpe fallido contra Salva Kiir, el presidente de Sudán del Sur.

Kiir afirmó que los derramamientos de sangre se debían a un intento de golpe de su rival Machar, pero afirmó que estaba dispuesto a "sentarse" con él para tratar de resolver la crisis.

Riek Machar exhortó ayer al ejército a derrocar a Kiir, tras afirmar que sólo quiere negociar las condiciones de su partida, tras los combates que causaron más de 500 muertos.

En declaraciones a Radio Francia Internacional (RFI) Machar llamó "al SPLM (Movimiento Popular de Liberación de Sudán, partido en el poder) y a su rama armada el SPLA (Ejército Popular de Liberación de Sudán, fuerzas armadas del país) a derrocar a Salva Kiir de su cargo".

Golpe

"Si él quiere negociar las condiciones de su partida del poder, estamos de acuerdo, pero él debe irse, porque ya no puede mantener la unidad de nuestro pueblo, sobre todo cuando hace matar a la gente como moscas y trata de provocar una guerra étnica"
, agregó.

Unas 450 personas murieron en Juba desde que estallaron los enfrentamientos el domingo, incluyendo a unos 100 soldados, afirmó el portavoz del ejército Aguer. Los periodistas en el terreno afirmaron que reinaba la calma en la capital del país más joven del mundo.

Sin embargo, Human Rights Watch (HRW) sostuvo que testigos habían señalado casos horrendos de soldados y de rebeldes ejecutando a la gente sobre la base de su etnia, y advirtiendo que eso podía conducir a "ataques en venganza y más violencia".

Los enfrentamientos hacen temer un conflicto étnico. Kiir pertenece a la mayoría dinka y Machar, a los nuer.

Los soldados de Juba "preguntaron a los individuos sobre su etnia antes de matarlos o ponerlos en libertad", o los identificaron según sus cicatrices faciales tradicionales, indicó HRW citando declaraciones de testigos.

Los extranjeros son evacuados del país. Estados Unidos y Gran Bretaña están enviando aviones para sus ciudadanos, y otros huyen por la vía terrestre del sur hacia Uganda.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, advirtió que los enfrentamientos podrían extenderse.

"Existe un riesgo de que esta violencia se expanda a otros estados y ya hemos visto algunas señales de esto", afirmó Ban, agregando que la crisis "debe ser tratada urgentemente con un profundo diálogo político".

En ese marco de tensión, tres Cascos Azules indios fueron asesinados en un ataque a una base de la ONU. El embajador Asoke Mukerji dijo que los tres fueron elegidos como "objetivo y asesinados" durante el ataque de un grupo de jóvenes de la etnia Lou Nuer contra la base de Akobo en el estado de Jonglei (este), donde se refugiaron más de 30 civiles de grupos étnicos rivales.

Agencias AFP, EFE y ANSA

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