Tarifas: el talón de Aquiles para contener los precios

Edición Impresa

El rubro vivienda, agua, luz, gas y otros combustibles correspondiente a GBA (Capital Federal y Gran Buenos Aires) tuvo una variación del 46,3% entre septiembre de este año y el mismo mes del año anterior, y es el que más subió en ese lapso. Para el mismo período, el nivel general de precios al consumidor verificó un incremento del 24,3%, según el informe publicado ayer por el INDEC.

El dato confirma la dificultad del gobierno para controlar la inflación mientras autoriza fuertes alzas en los servicios públicos, las que en gran parte, además, no reducen subsidios ni alivian el déficit fiscal. Un dato elocuente es que si se toma el índice de precios al consumidor para el GBA desde mayo de 2016, cuando empezó a publicarse nuevamente hasta ahora, el mes con menos inflación fue agosto de 2016 con un 0,2% atribuible preponderantemente a la marcha atrás en los aumentos de las tarifas de gas dispuesto por la Justicia en julio de ese año.

Según el INDEC, entre setiembre de este año y el mismo mes de 2016, después de vivienda, agua, luz, gas y otros combustibles, las mayores alzas se verificaron en comunicación (36,1%), educación (30,9%) y salud (28,4%), reflejando los aumentos registrados en telefonía, escuelas privadas, medicamentos y cuotas de prepagas. Pero la incidencia de vivienda y otros es mayor en la ponderación de los bienes y servicios del índice para el GBA: representa el 10,5% del total, solo superado por alimentos y bebidas con un 23,4%, transporte con un 11,6% ,y restaurantes y hoteles con un 10,8%.

El rubro vivienda, agua, luz, gas y otros combustibles incluye alquileres, expensas, y tarifas de AySA, Edenor, Edesur, Metrogas y Gas Natural BAN, además del precio de naftas y gasoil. El renglón alquileres subió este año más que la inflación, ya sea porque los contratos vigentes tienen cláusulas de ajuste con índices mayores a los reales o por el aumento de los nuevos, debido a la revalorización de los inmuebles. En las expensas, incide el pago de los servicios públicos y en menor medida el alza salarial a los encargados de edificio.

En cuanto a los combustibles, en 2016 los incrementos se concentraron en los primeros meses, así que en la comparación interanual solo se consideran las subas de este año que hasta ahora rondan un 15% para naftas y un 12% para gasoil. En tanto, el aumento en AySA fue del 23% en mayo de este año.

De esta forma, lo que más pesa en el rubro es el ajuste en las tarifas de gas y luz, considerando en el primer caso que las alzas autorizadas en octubre de 2016 y en abril llegan hasta el 250% para hogares, tanto por el valor del gas como por la mejora en márgenes de transportistas y distribuidoras. En electricidad, el incremento se concentró entre febrero y marzo de este año y significó en total un alza de más del 100% para los hogares de consumo medio.

Dejá tu comentario