17 de diciembre 2010 - 00:00

Temeroso, Chávez avanza con ley contra disidentes

La Asamblea General, el parlamento unicameral de Venezuela, cuenta hoy con una mayoría calificada del chavismo. Como el Gobierno la perderá en la nueva conformación de la Legislatura, optó por el atajo de darse una ley habilitante que le permita gobernar por decreto.
La Asamblea General, el parlamento unicameral de Venezuela, cuenta hoy con una mayoría calificada del chavismo. Como el Gobierno la perderá en la nueva conformación de la Legislatura, optó por el atajo de darse una ley habilitante que le permita gobernar por decreto.
Caracas - La Asamblea Nacional (AN - Parlamento unicameral) de Venezuela aprobó ayer en primera lectura una reforma a la ley de partidos políticos, que contempla la suspensión o inhabilitación de los diputados que se separen o contradigan a la organización que los apoyó cuando fueron electos.

Los actuales integrantes de la AN, oficialistas en su inmensa mayoría, están reunidos en sesión permanente para dar salida a una serie de propuestas de ley, entre ellas una para dar poderes especiales al presidente Hugo Chávez por un año, que prevén aprobar antes de que el 5 de enero comience una nueva Legislatura con 98 parlamentarios oficialistas y 65 opositores.

El proyecto es conocido popularmente como la ley contra los «salta-talanquera», una denominación usada comúnmente para definir a los disidentes en el Parlamento. Su puesta en vigencia dependía todavía de una segunda discusión en la Cámara. Según el texto, «constituye fraude a los electores y electoras toda conducta que se aparte de las orientaciones y posiciones políticas presentadas en el programa de gestión de oferta electoral». Lo mismo ocurre si el diputado se separa de la «organización política o social que lo postuló para integrar o formar otro grupo parlamentario».

Este «fraude» conllevaría a «la suspensión o inhabilitación parcial o total del diputado o diputada, previa solicitud de los ciudadanos o un diputado en representación del grupo parlamentario de opinión al cual pertenece».

La actual Asamblea Nacional venezolana está conformada por 167 diputados y todos ellos fueron electos en 2005 con los votos de los adeptos del chavismo ya que la oposición decidió no participar en esas elecciones. Desde 2007, unos 12 parlamentarios se separaron del oficialismo y conformaron una ínfima oposición en la Cámara. Sin embargo, a partir de enero, una nueva Legislatura entrará en funciones y la oposición contará ahora con un 40% de los escaños.

«La ley de salto de talanquera demuestra la gran debilidad del Gobierno (...) es una ley que raya en lo ridículo», declaró ayer el diputado electo Eduardo Gómez, en nombre de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La AN ya aprobó el miércoles en primera discusión una ampliación a las facultades del Gobierno para controlar las telecomunicaciones, que pone en riesgo a la única televisora de noticias opositora al Gobierno, Globovisión.

En el nuevo texto se prevé que las redes de radio y televisión y la producción nacional audiovisual serán declarados «servicio de interés público», y que requerirán de la habilitación de la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para operar. Éste y el resto de los proyectos serán sometidos en los próximos días a un segundo debate para su aprobación final.

«Están legislando como no han legislado en 11 años porque se les acaba el tiempo y estamos a punto de incorporarnos a la Asamblea para imprimirle el cambio de dirección que es lo que necesitamos los venezolanos», agregó Gómez. Gómez calificó de «agresión» la «avalancha» de leyes que está aprobando la Asamblea de manera acelerada tras declararse en sesión permanente apenas a 20 días del fin de su mandato.

Opinó que la hiperactividad parlamentaria del oficialismo es síntoma de «miedo e inseguridad» y planteó que las iniciativas opositoras de protesta deben estar acompañadas por acciones de calle del pueblo.

Agencias EFE y AFP

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