7 de febrero 2011 - 00:00

Temor en Europa por fuerte aumento de la inflación

Jean-Claude Trichet
Jean-Claude Trichet
Madrid - El Banco Central Europeo (BCE) tendrá que elevar las tasas de interés si la inflación no empieza a desacelerarse para finales de 2011, dijo ayer José Manuel González-Páramo, miembro de la Junta Ejecutiva del BCE. «La inflación actual es -confiamos - un repunte temporal ligado a los precios de ciertas materias primas. A final de año esperamos que comenzará a bajar otra vez», afirmó González-Páramo en una entrevista difundida ayer por la prensa española. «Si no lo hace tendremos que actuar y subir los tipos (tasas). No podemos dejar que se vaya de nuestro control. Perder la credibilidad en el anclaje de la inflación tiene consecuencias muy serias y negativas», advirtió.

El BCE, presidido por Jean-Claude Trichet, mantuvo las tasas de interés de la eurozona en un mínimo histórico de un 1% el jueves y aplacó los rumores sobre un alza al asegurar que el salto en la inflación del mes pasado, mayor a lo esperado, no alteraba su evaluación de los riesgos de precios de mediano plazo. González-Páramo descartó un riesgo de estancamiento en la zona euro, con una tasa de inflación cercana al 2%, pero sí reconoció que España «está en una situación distinta», dado que tiene que absorber el impacto del amargo final del auge inmobiliario del país.

Aunque España se embarcó en una serie de reformas estructurales, incluyendo una revisión de sus leyes laborales y su sistema de pensiones, la clave de la recuperación del país es una reforma de la negociación colectiva en materia de salarios, aseveró el funcionario español. «El reto fundamental es la reforma de la negociación colectiva. La recuperación del país pasa por ahí, y no verlo es hacer un flaco favor a la economía», sostuvo.

Vincular los salarios a la inflación es una práctica desactualizada que «impide el ajuste del mercado de trabajo», agregó. El Gobierno español, los sindicatos y las asociaciones de empleados firmaron un amplio pacto social sobre la generación de empleos y el desarrollo industrial, pero dejó para el futuro asuntos difíciles, como los procedimientos para las negociaciones colectivas en temas de salarios.

González-Páramo también declaró que el euro no está en riesgo, pero la percepción del mercado sobre la falta de compromiso de algunos gobiernos hacia sus obligaciones fiscales no puede ignorarse. «Es muy importante saber lo que está pensando el mercado», afirmó.

Agencia Reuters

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