Sylvester Stallone y los actores de «Los indestructibles» deambularon por el recinto de Wall Street e hicieron sonar la campaña de cierre. Ni sus bromas lograron mejorar el humor de los operadores, que veían caer el mercado a los mínimos de un mes.
Nueva York - Los datos económicos y de desempleo que se difundieron ayer en Estados Unidos cortaron de raíz el optimismo que había aflorado en Wall Street en los últimos días y abonaron aún más la preocupación en torno al ritmo de recuperación de la actividad en ese país. Con ese escenario de fondo, el Dow Jones cayó el 1,39% (10.271 puntos), el S&P 500 bajó el 1,69% (1.076) y el NASDAQ perdió el 1,66%, a 2.178,95 unidades. La aparición de Sylvester Stallone, que junto con otros actores de la exitosa película «The Expendables» abrió la sesión bursátil, no fue suficiente para animar a los inversores a comprar, ante la contundencia de unas cifras que mostraron de nuevo la erosión del mercado laboral y el debilitamiento de la economía. La jornada comenzó con una fuerte presión vendedora, después de conocerse que las solicitudes nuevas de subsidios por desempleo aumentaron en 12.000 la pasada semana y llegaron al medio millón, el nivel más elevado desde el pasado noviembre. Ese incremento cayó como un balde de agua fría en el ánimo de Wall Street, que albergaba esperanzas de que se confirmaran las previsiones de un moderado descenso que vaticinaban los analistas. El paulatino deterioro del mercado laboral estadounidense mantiene en vilo a los inversores, por el efecto negativo que tiene en la compra de bienes y servicios, y en la confianza de los consumidores, y como consecuencia también en los beneficios empresariales. A la merma de empleo se unieron otros datos que difundió el banco de la Reserva Federal en el área de Filadelfia, que reflejaron un descenso en agosto de la actividad en el sector manufacturero y una caída de la ocupación. «Mientras las empresas continúan contemplando un crecimiento en el sector manufacturero, su optimismo ha disminuido», señaló esa entidad al difundir los datos mensuales de este sondeo regional. Por su parte, The Conference Board también prevé un crecimiento más lento en lo que resta del año, según la evolución que muestra su índice de tendencia futura de la economía. Ese indicador, que trata de ofrecer una visión del comportamiento de la actividad a un plazo de unos seis meses, subió 0,1 de punto en julio, una décima menos de lo que se esperaba, aunque es un registro más favorable que el descenso de 0,3 de punto en junio.
El economista de esa entidad, Ken Goldstein, señaló al difundirse los datos que el sector industrial da muestras de avanzar a un ritmo más lento y que no se percibe una variación significativa en el sector de los servicios. «El resultado de esa combinación es una actividad económica débil y con poco empuje. Sin embargo, la buena noticia es que los datos no apuntan a una recesión», agregó, aunque eso no alivió los temores de quienes operaban en el mercado bursátil. Las 30 acciones del Dow perdieron valor y el descenso más agudo se lo anotó Intel (-3,22%), que anunció la adquisición de la empresa McAfee (+57%), líder en el ámbito de la seguridad informática. General Electric (-2,87%), Alcoa (-2,47%), Bank of America (-2,25%), Home Depot (-2,22%), JPMorgan Chase (-2,16%) y 3M (-2,15%) registraron caídas más notorias que el resto.
Agencias Reuters y EFE
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.