1 de septiembre 2011 - 00:00

Trabas al cine extranjero: habría correcciones

Julio Raffo
Julio Raffo
«El Incaa ha sido incapaz de hacer cumplir con eficacia la cuota de pantalla que protege al cine nacional y, como sucedáneo, recurre a una medida meramente recaudatoria y de dudosa legalidad por la incongruencia entre sus fundamentos y su parte dispositiva» dijo ayer a este diario el abogado Julio Raffo, vicepresidente segundo de la Legislatura de Buenos Aires y especializado en temas de indsutria del cine (además de haber dirigido un documental, Raffo es productor de varios films de Pino Solanas).

Sobre la flamante resolución del Incaa que gravará la distribución y exhibición de cine extranjero, se preguntó Raff: «¿Acaso va a destinar lo que recaude a ayudar al lanzamiento de las películas nacionales de bajo presupuesto? Esta medida no garantiza el acceso del cine nacional a las pantallas». Según lo expresa la misma resolución publicada anteayer en el Boletín Oficial, el fondo que se recaude no estará destinado a la producción sino al mismo «control, fiscalización y actuación judicial» de los procedimientos.

En el medio empresario cinematográfico, donde nadie quería en cambio hacer declaraciones a la espera o bien de un comunicado conjunto o bien con la esperanza de una revisión de lo todos, en ese medio, han llamado «multa a la exhibición», la novedad cayó como un huracán. A media tarde hubo un par de reuniones entre representantes de la distribución y la exhibición en el Incaa y, por lo que se supo, habría una corrección que dejaría sin efecto el gravamen a todas aquellas películas que no superen las 15 ó 20 copias, es decir, un «parche» para salir del paso, como se decía ayer en el medio.

Hasta ahora, la tablita (que distinguie entre la Ciudad de Buenos Aires y área metropolitana del resto del país), establece los siguientes valores: películas extranjeras hasta inclusive la exhibición en 40 pantallas, pagarán un valor equivalente a 300 entradas de cine por el total de las pantallas utilizadas (en el interior: 150 entradas); hasta 80 pantallas: 1.200 entradas (600 en el interior); hasta 120 pantallas: 2.400 entradas (1.200 en el interior); hasta 160 pantallas: 6.000 entradas (3.000 en el interior) y más de 161 copias: 12.000 entradas (6.000 en el interior).

La medida, según se quejó ante este diario un distribuidor mediano que, como todos ayer, pidió mantener el anonimato, «nos afecta especialmente a nosotros, ya que las majors terminarán pagando y ocuparán el mismo número de pantallas que hasta ahora. Pero los independientes no. ¿A quién se beneficia con esto? Ni siquiera vamos a poder publicitar nuestras películas en trailers, ya que con la misma cantidad habitual de trailers que se venían proyectando hasta ahora, y hecho un cálculo rápido sobre uno de nuestros últimos estrenos, deberíamos pagar casi 200.000 pesos. Un disparate».

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