Organismo de control ya explicó con certeza que al momento del impacto el avión no tenía nafta.
Despedida. El presidente del Chapecoense, Sandro Luiz Pallaoro, recibió sepultura en Chapecó rodeado de su familia, amigos y decenas de flores.
Poco más de 5.000 dólares es lo que habría costado la parada técnica -entre el valor del combustible y los derechos para usar un aeropuerto- a la aerolínea LaMia, la empresa que trasladaba al equipo de fútbol Chapecoense, cuyo desenlace fue un trágico accidente.
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Así lo asegura el diario El Tiempo, que en su publicación de ayer sostuvo que todo apunta a que esa omisión, de combustible y parada técnica, fue determinante. Aunque las conclusiones oficiales sobre el desastre pueden tardar meses, ya Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) entregó una primera certeza: al momento del impacto, el avión no tenía combustible. De hecho, LaMia reconoció en Bolivia que la nave, un BA-146 modelo RJ85, debió haber hecho reabastecimiento de combustible en el poblado boliviano de Cobija, en el extremo norte del país, para continuar su ruta a tierras colombianas.
"El capitán Quiroga Murakami, de 36 años, se movía en los dos mundos, entre los mandos del avión y los escritorios de LaMia. Era a la vez piloto y accionista de la pequeña aerolínea que de un momento a otro se convirtió en una de las más usadas en el fútbol suramericano (...)", sostuvo El Tiempo, tras lo cual aseguró que el piloto estaba muy pendiente de las cuentas del vuelo.
Por su parte, el Gobierno de Bolivia encontró indicios de irregularidades en los controles a la aerolínea, dijo ayer el ministro de Obras Públicas del país altiplánico, Milton Claros.
El funcionario indicó en una entrevista con la televisión estatal que "hemos encontrado indicios de posibles incumplimientos de deberes, incumplimiento de control interno y posiblemente uso indebido de influencias".
Por otra parte, la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA) presentó el viernes una denuncia contra una de sus empleadas, quien revisó el plan de vuelo de la nave siniestrada, pero sólo presentó observaciones el día siguiente del siniestro y no se comunicó con sus superiores antes del despegue.
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