14 de noviembre 2011 - 00:00

Tragedia y luto en TC: murió Falaschi

La foto es elocuente. El estado en que quedó el Ford Falcon de Guido Falaschi habla a las claras de lo fuertes que fueron los impactos que recibió (arriba). El malogrado piloto es llevado en camilla al hospital, donde dejó de existir debido a las graves heridas (abajo).
La foto es elocuente. El estado en que quedó el Ford Falcon de Guido Falaschi habla a las claras de lo fuertes que fueron los impactos que recibió (arriba). El malogrado piloto es llevado en camilla al hospital, donde dejó de existir debido a las graves heridas (abajo).
Una vez más, la tragedia se hizo presente en una carrera de Turismo Carretera y enlutó lo que hasta ese momento era una fiesta automovilística.

Guido Falaschi falleció ayer en el autódromo Juan Manuel Fangio de Balcarce luego de sufrir serias heridas en el cuerpo, a raíz de un grave accidente que se produjo en la carrera por la penúltima fecha del calendario de la especialidad.

El piloto santafesino, de 22 años, fue sacado de inmediato del habitáculo de su automóvil Ford Falcon y derivado, a través de un helicóptero, hacia el Hospital Municipal de Balcarce.

Falaschi fue acompañado por su madre Graciela y los médicos que lo atendieron, pero pese a las tareas de reanimación que ensayaron durante 40 minutos, no pudieron impedir su muerte, después de un paro cardiorrespiratorio.

Al mismo centro asistencial fue conducido Néstor Girolami (Torino Cherokee), quien fue el involuntario protagonista del choque fatal, pues «agarró de lleno y de frente» al vehículo del oriundo de Las Parejas, que marchaba segundo en el momento de la interrupción.

El propio padre de Girolami, también de nombre Néstor, dijo que el conductor del Torino permanecía internado «estable» en terapia intensiva, luego de haber sufrido un fuerte traumatismo en la zona del abdomen (su pecho chocó con el volante en el momento del impacto).

El accidente sobrevino cuando faltaban muy pocos minutos para el cierre de la carrera, por razones de tiempo (50 minutos), debido a las neutralizaciones que imposibilitaban completar los 25 giros estipulados.

Falaschi marchaba segundo, detrás de Mauro Giallombardo (Ford Falcon), cuando se topó con el rezagado Leonel Larrauri (Dodge), que había entrado en trompo.

De esta manera, el Ford Falcon de Falaschi se dirigió hacia el margen derecho de la pista y golpeó contra las cubiertas de contención que protegían el guardarrail.

Al volver al centro del pavimento, el automóvil del santafesino fue impactado en uno de sus laterales por Guillermo Ortelli (Chevrolet) y, más tarde, por Girolami, quien lo encontró «cruzado» en la pista y lo impactó de frente.

Al parecer, según testimonios recogidos por allegados a distintos pilotos, la palanca de cambios del Ford Falcon se le habría «incrustado» en el abdomen a Falaschi, como consecuencia del duro golpe.

Inclusive, el chaqueño Juan Manuel Silva (Ford Falcon) deslizó, apenas bajó del vehículo y tras haber observado el estado de salud del piloto santafesino, que al levantarle el visor, el infortunado Guido le dijo: «Tengo mucho calor en el cuerpo», tal vez como consecuencia de las hemorragias internas que se habían producido tras el choque.

El pasado viernes, durante los ensayos, se había accidentado el actual campeón, Agustín Canapino, cuando su automóvil Chevrolet se despistó a casi 250 kilómetros por ahora, al quedarse sin frenos. El auto impactó contra las cubiertas de contención; posteriormente tomó vuelo y cayó al otro lado de la pista, cayendo en una calle de tierra vecinal.

Canapino, pese al tremendo golpe, salió ileso y solamente acusó dolores abdominales leves. Lo que parecía ser una fiesta de la velocidad y la habilidad conductiva finalizó en tragedia, en el marco de una competencia en la que Falaschi y Giallombardo pelearon a brazo partido durante toda la competencia.

En este marco, el piloto de Bernal se quedó con la prueba, lo que lo ubicó a cuatro unidades de José María López, nuevo líder del certamen con 49,5 puntos. Con la muerte de Falaschi ya son 57 las víctimas fatales por tragedias en el Turismo Carretera. La última había ocurrido en abril de 2007, cuando Guillermo Castellanos falleció en Comodoro Rivadavia.

La desaparición del joven piloto santafesino vuelve a enlutar a la categoría más popular del automovilismo deportivo nacional, que se quedó sin una de sus figuras más prominentes.