27 de enero 2014 - 00:00

Tras la matanza, FF.AA. de Egipto ultiman paso de su jefe al poder

Abdel Fatah al Sisi, jefe del Ejército, ministro de Defensa y arquitecto de un nuevo período de hegemonía militar en Egipto.
Abdel Fatah al Sisi, jefe del Ejército, ministro de Defensa y arquitecto de un nuevo período de hegemonía militar en Egipto.
El Cairo - Egipto celebrará elecciones presidenciales antes de mediados de abril, sorpresivamente antes de las legislativas, un calendario que favorece al general Abdel Fatah al Sisi, comandante del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, que podría ser candidato a la jefatura del Estado.

El anuncio del calendario de transición anunciado por el presidente del Gobierno interino, Adly Mansur, se produjo ayer, al día siguiente de la conmemoración del tercer aniversario de la sublevación que derrocó a Hosni Mubarak, en la que se manifestaron tanto partidarios de las actuales autoridades como de la derrocada e ilegalizada Hermandad Musulmana. Las movilizaciones de los islamistas, que habían estado precedidas por atentados terroristas, fueron respondidas con una brutal represión, que dejó 49 muertos, 270 heridos y 1.079 detenidos.

Desde agosto, más de 1.000 personas murieron en la represión del Ejército y miles de miembros de la Hermandad Musulmana, incluyendo la mayoría de sus dirigentes, fueron encarcelados. Muchos de ellos, incluido Mursi, están siendo juzgados y podrían ser condenados a muerte.

La calma reinaba ayer en El Cairo, a pesar de que los opositores habían convocado una nueva jornada de manifestaciones.

El calendario electoral, con las presidenciales antes que las legislativas, favorece al general Al Sisi, estimaron los expertos. Éste, que en julio último encabezó el golpe de Estado que derrocó al islamista Mohamed Mursi, único presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto, no oculta sus aspiraciones presidenciales.

Varias figuras políticas anunciaron ya que no se presentarían frente al general de 59 años, cuyo retrato está en todas partes del país, tiendas, calles e incluso en oficinas públicas.

Celebrar las presidenciales primero podría tener un impacto en los resultados de las legislativas, estiman los analistas, porque los candidatos al Parlamento harán hincapié en sus vínculos con el presidente electo para ganar votos.

El sábado, las conmemoraciones se transformaron en manifestaciones en favor del general Al Sisi, jefe del Ejército, pero también ministro de Defensa y viceprimer ministro del Gobierno interino. Los detractores de las nuevas autoridades, liderados por la Hermandad Musulmana en primera fila durante la revolución de 2011, fueron dispersados violentamente por la Policía, que usó gases lacrimógenos y cañones de agua.

Tras 24 horas de violencia, al menos 49 personas perdieron la vida, sobre todo en El Cairo y en Alejandría, segunda ciudad del país.

El Gobierno de facto cívico-militar lleva a cabo una implacable represión de cualquier manifestación de la oposición desde que el Ejército destituyó y detuvo a Mursi hace siete meses.

Seis atentados fueron perpetrados contra la Policía el viernes y el sábado en la capital egipcia. Las fuerzas de seguridad cerraron ayer las principales vías que llevan a comisarías o puestos militares.

Sin embargo, en un nuevo golpe contra el Ejército, cuatro soldados fueron asesinados por hombres armados en el norte de la península del Sinaí. Asimismo, cinco soldados murieron el sábado cuando el helicóptero en el que iban se estrelló en esta misma península fronteriza con la Franja de Gaza, que se ha trasformado en la base de varios grupos yihadistas. Por el momento, no se dio ninguna explicación sobre el accidente.

La mayoría de los atentados fueron reivindicados por un grupo yihadista basado en el Sinaí y que dice inspirarse de Al Qaeda, Ansar Beit al Maqdis, pero las autoridades responsabilizan a la Hermandad, declarada hace poco "grupo terrorista".

Agencias AFP, Reuters y EFE, y Ámbito Financiero

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