31 de diciembre 2010 - 00:00

Trigo: campo pide audiencia y el Gobierno, diálogo

Sonriente, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quiere encauzar el diálogo con los dirigentes rurales. Ayer se mostró con el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, una pata de la Mesa de Enlace.
Sonriente, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quiere encauzar el diálogo con los dirigentes rurales. Ayer se mostró con el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, una pata de la Mesa de Enlace.
Los problemas por la comercialización de trigo siguen en la agenda de los ruralistas y el Gobierno. Mientras la Mesa de Enlace volvió a la carga para recuperar el protagonismo perdido reclamando un pedido de audiencia no respondido para tratar la cuestión, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, se mostró ayer con un integrante del blo-que ruralista, y pidió que haya «unión en la diversidad».

En medio de los cruces de declaraciones y acusaciones por el precio que cobran los productores por sus ventas de trigo, la estimación para la producción del cereal volvió a crecer a pesar de los problemas de sequía que se registran desde los últimos dos meses. La Bolsa de Cereales porteña aumentó las previsiones de la producción de trigo a 14,5 millones de toneladas. Se «presume un incremento paulatino del rendimiento nacional llevando el volumen final de producción a una proyección ajustada ahora en 14.500.000 toneladas, un millón superior al piso estimado semanas atrás», señaló en un comunicado la entidad. «Al finalizar la campaña del cereal y de confirmarse el volumen estimado superaría en un 45,5% a lo recolectado la pasada zafra (2009/10)», advirtió la Bolsa.

Hugo Biolcati (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Mario Llambías (Confederaciones Rurales) y Carlos Garetto (Coninagro) se reunirán el miércoles de la semana próxima para tratar la «grave situación» que atraviesan los productores de trigo, debido a «las intromisiones distorsivas del Gobierno en el mercado de ese cereal».

«Por quinta cosecha consecutiva, y ante la ausencia de condiciones normales de comercialización que aseguren la competencia entre los compradores de trigo, unos pocos terminan haciendo el gran negocio en perjuicio de miles de productores», indicó la Sociedad Rural.

Ante este nuevo escenario de demandas, el ministro de Agricultura optó por mostrarse dialoguista -después de acusar por la situación a los exportadores y la molinería- y se fotografió con Garetto en la localidad de Leones, en la provincia de Córdoba, justamente donde se celebra cada año la Fiesta Nacional del Trigo.

Allí, el funcionario firmó un convenio para construir el primer parque cerealero agroindustrial de Córdoba, con la presencia de uno de los dirigentes campestres que compone la Mesa de Enlace que reclama una audiencia al Gobierno por el mercado de trigo.

Consciente del nuevo embate, Domínguez dijo en el acto de ayer que «es necesario unirnos en la diversidad», y ponderó el rol de «aquellos dirigentes nacionales que contribuyen a trabajar en un clima de racionalidad y de diálogo».

El convenio firmado incluye la puesta en marcha de un fondo rotatorio destinado a pequeños y medianos productores de la zona.

Pero los dirigentes rurales apuntaron ayer a la industria molinera, que aseguró no puede pagar un mayor precio al productor. «Nos vemos en la obligación de señalar que se falta a la verdad», dijeron ayer desde la Mesa de Enlace en un comunicado. «Se han abastecido a un precio muy inferior al que finalmente van a vender en el mercado exportador», protestaron.

«Desde 2006 a la fecha, el pan aumentó el 140%, dejando en evidencia que los miles de millones de pesos que se gastan en subsidios a la industria molinera desde el Gobierno nacional, no han cumplido su objetivo de controlar los precios internos», se expresó en el comunicado.

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