17 de diciembre 2015 - 00:00

Trump tambalea por estrellato de rivales latinos

Washington - Los senadores Marco Rubio y Ted Cruz dominaron el quinto debate de los aspirantes republicanos a la Casa Blanca en 2016, en el que el exgobernador Jeb Bush recobró brío con un ataque al magnate Donald Trump, coincidieron ayer analistas en EE.UU..

A falta aún de sondeos sobre esa pugna dialéctica, la mayoría de los medio s y comentaristas políticos colocó ayer en sus listas de ganadores a Rubio y Cruz, ambos de origen cubano, así como al exgobernador de Florida, hijo y hermano de presidentes. Rubio y Cruz discreparon arduamente sobre cuestiones de seguridad nacional e inmigración, y acapararon la atención durante una parte significativa de las más de dos horas que duró el debate. "Los dos senadores subieron en las últimas encuestas y cada uno pareció mantener ese impulso" en el careo televisivo, señaló Niall Stanage, del diario especializado en información política The Hill.

En las encuestas nacionales al electorado republicano, Cruz y Rubio ocupan la segunda y la tercera posición, respectivamente, por detrás de Trump, según la web Real Clear Politics, que calcula la media de las sondeos publicados hasta la fecha.

Mike Alle, del diario Político, llegó incluso a describir a Rubio como "el Barack Obama de 2008", en referencia a la primera campaña electoral que llevó al poder al actual presidente demócrata al subrayar sus dotes de "comunicador con talento" y su habilidad para "estar a la altura de los grandes momentos".

Otro de los ganadores de la contienda televisiva republicana fue Bush, quien partía hace meses como gran favorito para la nominación del partido de cara a las elecciones presidenciales de 2016, pero se desinfló de manera estrepitosa en las encuestas.

En Las Vegas, Bush emergió como un ave fénix y se atrevió con Trump, a quien colgó el cartel de "candidato del caos" por proponer recientemente el veto temporal a la entrada de musulmanes en EE.UU. como respuesta a la amenaza del terrorismo yihadista.

Visiblemente tenso, Trump achacó a su adversario haber "fracasado en su campaña, que es un desastre", a la luz de sus malos resultados en las encuestas, en las que ocupa la quinta posición a casi treinta puntos porcentuales del magnate, según Real Clear Politics.

A juicio de Chris Cillizza, del diario The Washington Post, el exgobernador "finalmente" mostró "espíritu y lucha" en un debate republicano, al abandonar el tono poco convincente exhibido en careos anteriores y pasar al ataque.

El fuego cruzado entre ambos aspirantes continuó ayer en la red social Twitter, en la que Trump escribió que Bush "tuvo una noche dura en el debate", mientras la campaña del exgobernador insistió en que el multimillonario es un candidato "caótico y equivocado".

Con todo, el magnate, que se mueve mejor en sus mítines multitudinarios que en los debates marcados por la confrontación de ideas, no salió malparado del careo, de acuerdo con los expertos.

Entre los grandes perdedores de la noche destaca el neurocirujano retirado Ben Carson, quien volvió a exhibir sus carencias en materia de política exterior y seguridad nacional.

La única mujer presente, la exconsejera delegada de Hewlett Packard Carly Fiorina, fue una figura marginal y no logró nunca el protagonismo que, en ocasiones, buscó con ahínco.

También opinó ayer sobre el careo republicano el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, quien afirmó que escuchó de los aspirantes conservadores "muchas fanfarronadas, pero muy pocas buenas ideas".

Agencia EFE

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